El Día de la Candelaria, celebrado el 2 de febrero de cada año en México, pasó prácticamente desapercibida en Campeche, ya que fueron muy pocas las familias que se juntaron para elaborar los tradicionales tamales, protagonistas en este festejo que tiene sus raíces en una combinación de tradiciones religiosas y prácticas prehispánicas.
De acuerdo con el calendario católico, esta fecha marca la presentación del Niño Jesús en el templo, 40 días después de su nacimiento, y también simboliza la purificación de la Virgen María. Mientras que, en la cultura prehispánica, particularmente entre los mexicas, existía una celebración en honor a Tláloc, Dios de la Lluvia, y Chalchiuhtlicue, Diosa de los Lagos y Ríos, donde se ofrecían alimentos, incluyendo tamales, como parte de los rituales para pedir buenas cosechas.
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"Comer los tamales el Día de la Candelaria", un gusto que no todos los campechanos se podrán dar
Cuando llegaron los españoles a América y se dio la colonización, esta y otras prácticas se fusionaron con las creencias cristianas; y así, el Día de la Candelaria se volvió una mezcla de tradiciones religiosas y prácticas prehispánicas.
En México, los tamales en esta celebración están relacionados con el Día de Reyes, el 6 de enero, en que se parte la Rosca de Reyes y, quien saque los muñecos, debe organizar una reunión y ofrecer tamales el 2 de febrero, como ‘padrinos del Niño Dios’. No obstante, esta festividad no fue recordada este 2025 por muchas familias campechanas debido a diversos factores, como la falta de dinero para la compra de todos los insumos, la falta de tiempo de algunos integrantes para reunirse y elaborarlos, o simplemente porque no suelen participar en esta celebración.
Solo algunas, como las Chi Balan, Chan Balan y May Chan se reunieron como cada año para elaborar los tamales, dando continuidad a esta tradición y fortaleciendo los lazos familiares, así como la identidad cultural mexicana, pues este platillo es un elemento icónico de la gastronomía mexicana.
JY