Con el inicio de la temporada de veda del camarón y otras especies marinas, los locatarios del mercado Alonso Felipe de Andrade (AFA) han intensificado las medidas de control en la venta de pescados y mariscos, tras la visita de personal de la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (CONAPESCA), la Secretaría de Marina (SEMAR) y elementos del Ejército Mexicano.
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De acuerdo con Miguel Ángel López Magaña, secretario de la Unión de Locatarios de Pescados y Mariscos en el principal centro de abasto en la isla, indicó que, tal como sucede cada año, en este 2025 se ha reiterado la prohibición de comercializar especies en veda, bajo advertencia de que quien incurra en estas prácticas será sancionado conforme a la ley.
“Tratamos de no comprar ni vender el producto que está en veda. Nosotros mismos lo cuidamos y lo respetamos, porque si no lo hacemos, después no tendremos camarón o pulpo cuando termine la temporada”, expresó López Magaña.
En los últimos días, elementos de CONAPESCA, acompañados por efectivos de la Marina y el Ejército, han realizado operativos de verificación en los principales centros de abasto de la isla. Su objetivo es asegurar que no se comercialicen camarón, pulpo, caracol u otras especies vedadas, en un esfuerzo por garantizar la recuperación de las poblaciones marinas durante los próximos cinco meses.
Los comerciantes, por su parte, han recibido pláticas informativas sobre la normatividad, los periodos de veda y las sanciones administrativas o penales en caso de incumplimiento.
“Nos explicaron que hay multas importantes y que es responsabilidad de todos proteger estos recursos. Si no respetamos, nos perjudicamos nosotros mismos”, añadió el dirigente de locatarios.
Aunque hay producto en los mostradores, López Magaña aclaró que el camarón que se ofrece actualmente es congelado, proveniente de barcos que operaron antes de la veda o de zonas de cultivo, como el camarón café de granja. También se comercializa el camarón rosado, pero en cantidades menores.
“Sí hay camarón, pero no es fresco. Viene congelado desde Campeche o de otras entidades. El blanco casi no se ve ahorita”, explicó.
Los precios se han mantenido estables, y para mantener la oferta, los comerciantes han optado por diversificar su venta con especies que no están en veda, como mojarra, róbalo, tilapia y otros pescados de escama, sin comprometer la legalidad de sus productos.
El sector pesquero y comercial en Carmen se adapta cada año a los periodos de veda, buscando no solo alternativas de venta, sino también generar conciencia entre consumidores y vendedores.
“Esto no es solo por obligación, es por supervivencia. Si no hay control ahora, en unos años no habrá nada qué vender”, concluyó el representante de locatarios.
Con la esperanza de una recuperación plena al cierre de la veda, los comerciantes apelan a la conciencia colectiva para asegurar la permanencia de las especies y del propio sustento económico de cientos de familias carmelitas.
JGH