El inicio de la Cuaresma representa una esperanza para el sector pesquero, luego de un arranque de año inestable en sus actividades. De acuerdo con trabajadores del mar, durante más de la mitad de los primeros 49 días de 2026 no han podido salir a pescar debido a los efectos de los frentes fríos que han afectado la región.
José del Carmen Uicab, conocido como “Pepe Toro” y líder pesquero de San Román, señaló que el comienzo del periodo cuaresmal podría significar un repunte para el sector, siempre y cuando cesen los sistemas frontales. Indicó que en esta temporada suele incrementarse la demanda de especies como cazón, sierra y chachí, entre otras.
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Precisó que actualmente el precio del cazón se mantiene en un promedio de 40 pesos por kilogramo, al igual que la sierra, mientras que el chachí se comercializa hasta en 20 pesos el kilo. Aseguró que, por el momento, no se prevén incrementos en estos precios.
Anticipan aumento de precios por temporada
Por su parte, César Balam, del Refugio Pesquero “7 de Agosto”, comentó que con la llegada del calor comienza a disminuir la disponibilidad de pescado. No obstante, estimó que la “tonga”, que contiene de ocho a diez piezas, se vende en alrededor de 100 pesos en el mercado del muelle.
Advirtió que, conforme avance la temporada de calor, podría registrarse un incremento en los precios debido a la menor captura en zonas cercanas a la costa campechana.
En el barrio de San Román se observó la presencia de ciudadanos adquiriendo principalmente sierra durante la jornada de pesca. Parte del producto es destinado a congelación para su posterior reventa en otros puntos del estado.
Consumidores señalaron que durante la Cuaresma aumenta considerablemente la demanda de pescado, especialmente los viernes y durante la Semana Santa, periodo en el que se refuerzan tanto las tradiciones religiosas como los hábitos de consumo de productos del mar.
Esto hace que las embarcaciones orienten su esfuerzo hacia la obtención de especies marinas cuyas compras suelen incrementar a pie de playa, es decir, que la demanda supera su distribución comercial, lo que a su vez redunda en que los pescadores aumenten sus gastos para abastecer este mercado de temporada.