A dos semanas y media de haber iniciado la temporada de Cuaresma, periodo en el que tradicionalmente se espera un repunte en la actividad pesquera, el panorama para el sector ribereño dista mucho de ser favorable, así lo dio a conocer Manuel Joaquín Guzmán Abreu, presidente de la Sociedad Cooperativa Laguna de la Puntilla, al referir que las condiciones climáticas han sido un factor determinante, ya que el mal tiempo y el cierre de puerto derivado de varios frentes fríos han impedido a los pescadores salir a trabajar con normalidad, afectando directamente sus ingresos.
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Si bien, tanto en enero como en febrero los frentes fríos azotan la región generando restricciones a la navegación, los pescadores ribereños refieren que esta vez estas condiciones meteorológicas se extendieron hasta marzo, lo que coincidió también con la Cuaresma, un periodo que, aunque ha variado en los últimos años pues la gente por cuestión económica ha dejado de consumir pescados y hasta aves, señaló que el panorama en este 2026 lo han visto más crítico.
A esta situación se suma la baja producción, pues aseguró que actualmente hay poca captura y los precios de los productos del mar no han respondido como se esperaba. Por el contrario, algunos han disminuido, lo que complica aún más la economía de quienes dependen de esta actividad como sustento diario para el hogar. Con lo que ha pasado en las últimas semanas, trabajan tres días por semana, pero los ingresos no son suficientes ante la falta de producto.
Indicó que, a diferencia de otros años, ya no se cumple la lógica de que después del mal tiempo viene una buena pesca, pues ahora las condiciones son irregulares, es decir, hay días con algo de producción y otros completamente sin resultados, lo que impide mantener una estabilidad económica en el sector.
En cuanto a las ganancias, estimó que actualmente se encuentran entre un 50 y 60 por ciento de lo esperado, reflejando una situación complicada para las familias pesqueras que dependen del trabajo diario. “Antes hablábamos de decenas de kilos de pescados de escama o camarones, ahora ya no se puede considerar así, son algunos kilogramos, lo que muchas veces ni para la gasolina que usamos nos alcanza”.
Guzmán Abreu advirtió que la situación genera preocupación, ya que en mayo inicia la veda, lo que reducirá aún más el tiempo disponible para obtener ingresos. Ante este escenario, algunos pescadores podrían verse orillados a buscar sustento de manera irregular, en un contexto donde la incertidumbre económica continúa marcando el día a día del sector.
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JGH