Los Texas State Bobcats ahora tienen marca perfecta en tres apariciones en tazones. Los dirigidos por GJ Kinne obtuvieron su tercera victoria consecutiva en un juego de bowl tras vencer contundentemente a los Rice Owls por marcador de 41-10 en el Lockheed Martin Armed Forces Bowl disputado en Fort Worth, Texas.
Fue el tercer año consecutivo en que los Bobcats clasifican para un juego de tazón, después de participar en el First Responder Bowl cada una de las últimas dos temporadas, incluido un enfrentamiento contra su mismo rival Rice en 2023, consolidando así una rivalidad emergente entre ambos programas.
Los Bobcats dominaron a los Owls, que acumulan cinco victorias, de principio a fin, al superar a los de Houston por 436 a 195 yardas totales, evidenciando una superioridad aplastante en todas las facetas del juego.
El mariscal de campo Brad Jackson fue la figura del encuentro al terminar con 173 yardas y tres touchdowns en 17 de 24 pases, además de sumar 52 yardas y un touchdown terrestre, demostrando su capacidad tanto por aire como por tierra.
Jackson controló el ritmo del juego y supo distribuir el balón de manera eficiente, manteniendo a la defensiva de Rice constantemente presionada y sin respuestas ante la versatilidad ofensiva de los Bobcats.
El corredor Lincoln Pare terminó con 106 yardas y un touchdown en 11 acarreos, mientras que Greg Burrell sumó 81 yardas en nueve acarreos, lo que en total le dio a los Bobcats 261 yardas terrestres que literalmente desgastaron a la defensiva de los Owls.
Este dominio en el juego terrestre permitió a Texas State controlar el reloj y mantener a la ofensiva de Rice fuera del campo durante largos periodos del partido.
Beau Sparks lideró a los Bobcats en recepciones con 87 yardas y un touchdown en cuatro recepciones, mientras que Chris Dawn Jr. realizó una actuación excepcional con 11 recepciones para 75 yardas y dos touchdowns, convirtiéndose en el receptor más confiable de Jackson durante todo el encuentro.
La defensa de los Bobcats estuvo impecable durante todo el juego, al forzar tres pérdidas de balón y permitiendo solo un touchdown en todo el partido, limitando severamente las opciones ofensivas de un equipo de Rice que nunca pudo establecer ritmo ni consistencia.
Esta dominancia defensiva fue clave para que Texas State pudiera controlar el juego desde los primeros minutos y nunca permitir que Rice encontrara algún tipo de impulso.
La victoria deja a los Bobcats con un récord de 7-6 para terminar la temporada. Y aunque el equipo comenzó la campaña de forma impresionante con un récord de 3-1 en cuatro partidos, terminó con un flojo 3-5 en la Conferencia Sun Belt, lo que evidencia las dificultades que enfrentaron en el juego de conferencia.
Adiós al Sun Belt, hola al Pac-12
Esta fue la última campaña de los Bobcats en el Sun Belt, ya que se unirán a la reformada Conferencia Pac-12 para la temporada 2026, un movimiento que representa un salto importante en el nivel de competencia y exposición mediática para el programa.
El triunfo en el Armed Forces Bowl representa una despedida con autoridad del Sun Belt y envía un mensaje claro de que Texas State llega al Pac-12 con momentum y confianza tras demostrar su capacidad para ganar en los escenarios más importantes.