La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se pronunció sobre la controversia generada por la propuesta de nombrar “Manuel Bartlett” al nuevo Libramiento Norte de Puebla, al reconocer que el exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) es una figura con una trayectoria marcada por episodios polémicos, aunque defendió su papel en la última etapa de su vida pública.
Desde Palacio Nacional, la mandataria admitió que Bartlett “tiene temas en su vida”, pero subrayó que, para su gobierno, el reconocimiento se centra en su desempeño reciente dentro del proyecto energético impulsado durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Defensa del sector energético, eje del reconocimiento
Sheinbaum explicó que el eventual homenaje se sustenta en lo que calificó como una defensa “patriótica” del sector energético, particularmente de la CFE y de Petróleos Mexicanos (Pemex), en un contexto en el que, afirmó, pocos funcionarios asumieron esa postura.
Destacó que, durante su último encargo público, Bartlett defendió “a ultranza” a las empresas del Estado frente a políticas que, desde la óptica del gobierno anterior, buscaban debilitarlas.
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Reconoce antecedentes controvertidos
La presidenta también reconoció que existe una “polémica evidente” alrededor de Manuel Bartlett, especialmente por su papel como secretario de Gobernación en 1988 y las acusaciones históricas relacionadas con la llamada “caída del sistema” durante la elección presidencial de ese año.
Señaló que el propio exfuncionario ha abordado públicamente ese episodio y otros momentos controvertidos de su trayectoria política, aunque reiteró que su administración valora principalmente su actuación en los años recientes.
Propuesta del gobierno de Puebla genera debate
Las declaraciones de Sheinbaum se dieron en respuesta a los señalamientos por la intención del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, de impulsar que el nuevo libramiento lleve el nombre de Bartlett, iniciativa que ha provocado críticas y posturas encontradas en el ámbito político y social.
El debate reavivó la discusión sobre los criterios para nombrar obras públicas y el uso de figuras políticas como referentes en infraestructura estatal.
Sheinbaum rechaza homenajes personales
En otro momento de la conferencia, la presidenta fue cuestionada sobre si le gustaría que su nombre se utilizara para calles, avenidas u obras públicas. Sheinbaum descartó esa posibilidad y afirmó que prefiere que se reconozca el legado colectivo de la Cuarta Transformación, más que a personas en lo individual.
El tema volvió a poner sobre la mesa la discusión sobre la memoria histórica, los homenajes oficiales y la forma en que el poder público construye símbolos en el espacio urbano.
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