QUIEN DEFINITIVAMENTE YA no sabe qué hacer para mantenerse vigente es el exdiputado Esteban Abraham Macari, quien ahora sorprendió a propios y extraños al anunciar —sin rubor alguno— su nuevo emprendimiento: repartidor autorizado (por sí mismo) de productos de Costco en Tizimín.
Dicen que el anuncio lo hizo con espíritu “emprendedor”, ofreciendo desde papel de baño y detergentes hasta vinos y carnes, todo con entrega semanal… en la comodidad de su casa. Eso sí, con un módico 15% de “apoyo solidario”, más suscripción incluida, porque —según explicó— no se trata de negocio, sino de ayudar a la gente y cubrir “gastos y tiempos”.
En los corrillos políticos no faltó quien comentara, entre risas, que del Congreso al carrito del súper hay un solo paso, y que al parecer el retiro de la vida pública dejó tiempo suficiente para explorar nuevas vocaciones logísticas. Otros, más filosos, se preguntaban si este modelo de “economía doméstica con cargo político previo” será el nuevo camino para quienes ya no encuentran espacio ni reflectores.
Por lo pronto, en Tizimín ya quedó claro que si no hay curul, hay pick-up… y si no hay agenda política, al menos hay lista del súper.
TREMENDO REVUELO SE habría armado tras un evento en Telchac Puerto, donde, según versiones, la diputada María Esther Magadán, conocida como Chelita, habría encarado al gobernador una vez concluido el acto.
De acuerdo con estos mismos comentarios, la legisladora le habría reclamado que Clemente Escalante Alcocer, actual director del Tecnológico Superior de Progreso, habría despedido recientemente a tres de sus colaboradores de muchos años: Laura López, Luisa Sierra y José Galaz, quienes se desempeñaban como jefes de departamento en esa institución.
Pero eso no habría sido todo. Se comenta que la diputada también habría mencionado otros asuntos delicados relacionados con Escalante Alcocer, aunque esos señalamientos aún no han podido confirmarse.
Lo que más llamó la atención fue la respuesta que, según testigos, habría dado el propio gobernador: “Si lo compruebas y lo confrontas directamente, lo corro. Te prometo que lo corro, pero hazlo. Confróntalo y quiero que lo acepte”.
A lo que, dicen, la diputada habría respondido que pronto lo haría.
Al final del intercambio, el gobernador habría asegurado que él mismo hablaría directamente con Clemente Escalante para pedirle una explicación sobre esa actitud.
Posteriormente, trascendió que efectivamente las tres personas mencionadas ya no estarían laborando en el Tecnológico Superior de Progreso, pero, según versiones, el movimiento tendría como objetivo abrir esos espacios para colocar a tres personas que Escalante habría traído desde Cultur y que —dicen— seguían cobrando en esa dependencia sin estar en ella, ya que no había lugar para ellos en Progreso.
En los pasillos se mencionan los nombres de Nelly Ivette López Solís, Adrián Alejandro Gamboa Guillén y una tercera persona que, aseguran, cobraba mediante facturación: Karla Paola Medina Contreras.
Se comenta que ahora, con la llegada del nuevo director de Cultur, se habría ordenado que dejen de cobrar en esa dependencia, razón por la cual a Clemente Escalante le estaría urgiendo reubicarlos.
NO PASÓ DESAPERCIBIDA una conversación en redes sociales que, por su tono y por quiénes la protagonizan, dice más de lo que aparenta. La artista Conchi León publicó un mensaje lapidario sobre una “administración gris, cero propositiva y de perfil bajo”, acusándola no solo de carecer de proyecto, sino de esconder el nepotismo bajo la alfombra de la discreción.
Lo que encendió las alertas no fue únicamente la crítica —dura, frontal y pública— sino la respuesta que vino después. Domingo Rodríguez Semerena, quien no es un opinador cualquiera sino rector de la Universidad de las Artes de Yucatán, no solo coincidió con el diagnóstico, sino que lo profundizó con una reflexión demoledora: administraciones que no fracasan, sino que se esconden; que gobiernan para no dejar memoria; que hacen del bajo perfil una estrategia para pasar sin escándalos… y sin huella.
En círculos internos se interpretó como algo más que un simple intercambio intelectual, sino como un deslinde público con peso institucional. Que un rector y funcionario del sector cultural valide, amplifique y teorice una crítica de ese calibre hacia la política artística actual se lee como señal inequívoca de malestar interno, de hartazgo o incluso de fuego amigo frente a una gestión de la actual titular de Sedeculta, Patricia Martín Briceño, y que, según estas voces, optó por la invisibilidad antes que por el riesgo creativo.
Por algo dicen que entre ser director de Sedeculta y del Cereso a veces es mejor la segunda opción.
SE COMENTA QUE Roberto Rodríguez Asaf ya habría tenido un acercamiento directo con el gobernador del estado para plantearle una petición muy concreta: que el próximo candidato a la alcaldía de Izamal sea Alejandro Lugo Pérez, su colaborador de mayor confianza desde hace años.
Dicen que Lugo no solo ha sido su hombre de todas las batallas, sino que prácticamente fungió como su segundo a bordo en cada una de las dependencias donde Rodríguez Asaf ha tenido presencia, desempeñándose principalmente como su secretario privado.
El dato que más ruido ha generado es que, aunque Alejandro Lugo es priista de toda la vida y oriundo de Izamal, ahora estaría buscando dar el salto a Morena, apostando a la fuerza que el partido guinda tiene actualmente en ese municipio para competir con mayores probabilidades.
Sin embargo, no todo estaría caminando en línea recta. Versiones señalan que ya comenzaron a levantarse algunas voces inconformes, entre ellas la de Moisés Rodríguez, exdirector del Tecnológico de Izamal y recientemente nombrado subsecretario de Asuntos Agrarios de la Secretaría General de Gobierno.
Se murmura que podría haber una resistencia fuerte por parte de los morenistas de cepa, los llamados “puros” y de toda la vida, quienes no verían con buenos ojos una eventual imposición externa, sobre todo si viene acompañada de un cambio de camiseta de última hora.
COMIENZAN A ESCUCHARSE inconformidades en diversas colonias de Mérida, donde, según versiones de vecinos, Efraín Rivero Euán, quien se desempeña como subdirector del Catastro, estaría yendo de casa en casa tocando timbres sin una razón clara, lo que ha generado molestia entre algunos habitantes.
De acuerdo con estos comentarios, Rivero Euán estaría utilizando como pretexto supuestos temas relacionados con el catastro, asuntos que —dicen los inconformes— normalmente se atienden en oficinas o por medios virtuales, y no directamente en los domicilios particulares. La percepción entre varios vecinos es que estas visitas tendrían más bien el objetivo de grabar cápsulas para redes sociales y simular un contacto ciudadano.
El asunto no sería menor, pues en los pasillos políticos se comenta que Rivero Euán buscaría ser candidato a diputado local por el PAN en un distrito del oriente o sur en el 2027, a pesar de que, según estas mismas versiones, no sería panista y tendría un origen priista, lo que ha generado suspicacias.
Lo que más ha molestado a los vecinos no es solo la intención política, sino la insistencia y la sensación de invasión a su privacidad, motivo por el cual algunos ya estarían considerando acudir con la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada para exponerle directamente la situación.
UN EPISODIO MÁS habría dejado en evidencia el distanciamiento —y dicen que ya rompimiento total— entre Irak Green, actual director del Imdut, y Mauro Armín Lizama, director del IDEY.
Según versiones que circulan en los pasillos, Armín Lizama habría decidido despedir de manera fulminante a Samir Isaías González Carrillo, presuntamente por señalamientos relacionados con malos manejos y supuestos casos de acoso laboral y personal dentro de la institución. Sin embargo, estos señalamientos no han sido confirmados oficialmente.
Lo que llamó la atención fue que, apenas salió del IDEY, González Carrillo habría sido rescatado de inmediato por Irak Green, quien lo habría nombrado jefe de paseos en el Imdut, lo que encendió aún más las especulaciones.
En los pasillos políticos se comenta que este movimiento no solo fue administrativo, sino también un mensaje claro de que la relación entre ambos funcionarios estaría definitivamente rota.
DICEN QUE EL diputado Jorge Sánchez Reyes, conocido como “El Gallo”, habría comenzado recientemente a intensificar su presencia en redes sociales, presumiendo la entrega de sillas de ruedas y algunos apoyos diversos. Esto, comentan, luego de prácticamente más de un año de mantenerse alejado del contacto directo con la población y sin que se le viera encabezando acciones de apoyo visibles.
Sin embargo, varios morenistas comentan otra cosa: versiones señalan que, desde sectores importantes del partido, se le habría hecho saber que difícilmente repetiría como diputado federal. Las razones que se mencionan son dos: una regla no escrita que habría marcado la presidenta Claudia Sheinbaum y su supuesta falta de empatía con la ciudadanía, percepción que habría pesado más de lo que muchos creen.
Este escenario, dicen, lo habría puesto en alerta, por lo que ahora estaría explorando la posibilidad de buscar una diputación local, como una vía para mantenerse en el tablero político.
Pero no es el único con inquietudes. También varios alcaldes estarían preocupados, luego de que trascendiera que la presidenta Claudia Sheinbaum habría señalado que todos los que pretendan participar en un proceso electoral deberán haber renunciado, como máximo, en diciembre de este mismo año.
Esto ha generado nerviosismo, pues muchos de ellos —según comentan— dependen en buena parte de la operación institucional de los municipios para sostener su actividad política cotidiana. Y ahora no saben cómo mover las piezas sin desfondar sus estructuras.
NOS HA LLEGADO información de que habría tenido lugar una reunión discreta entre el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, el diputado Óscar Brito y Rogelio Castro Vázquez, con un objetivo que pocos se atreven a mencionar en voz alta: analizar posibles escenarios para impugnar el tema de la paridad de género que obliga a que las próximas candidaturas a la gubernatura sean para mujeres, y que ya se encuentra establecido en la Constitución del estado de Yucatán.
Según estas versiones, el problema no estaría tanto en la estrategia legal, sino en el costo político. Nadie querría aparecer como el rostro visible de una impugnación que podría interpretarse como un intento de impedir que una mujer llegue al gobierno en el próximo sexenio, lo que traería consigo un castigo mediático y social difícil de revertir.
Por eso, dicen, el dilema es doble: muchos ven en este escenario su última oportunidad real de competir por la gubernatura, pero ninguno estaría dispuesto a cargar con el desgaste público que implicaría encabezar una acción de ese calibre.
VAYA ESCENA LA que, según versiones, se habría vivido en el municipio de Ucú, donde el alcalde Gener Pech León habría protagonizado un momento que muchos ya califican como un verdadero papelón político.
Se comenta que el propio edil transmitió en vivo el momento en que personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) acudió al ayuntamiento para realizar un corte de suministro, presuntamente por un adeudo que superaría el millón de pesos.
Pero lo que más llamó la atención no fue el corte en sí, sino la reacción del alcalde. Según testigos, Pech León habría comenzado a culpar a uno de los trabajadores de la CFE, insinuando que podría existir algún tipo de arreglo o trato oculto con la administración anterior. La reacción del empleado —dicen— fue de total incredulidad.
Minutos después, el propio alcalde habría cambiado el discurso y señalado que todo era culpa de los gobiernos pasados. Sin embargo, en los corrillos se comenta que él ya llevaría más de un año al frente del ayuntamiento sin haber regularizado los pagos, lo que habría agravado la situación.
Hoy, según estas versiones, el ayuntamiento estaría operando con una planta de luz prestada, sin que hasta ahora se haya resuelto el problema de fondo, que tendría que ver con adeudos acumulados de más de tres años.
CISMA Y CONMOCIÓN ha causado la divulgación de contratos y pagos entre el Ayuntamiento de Mérida y la expriista María Eugenia Núñez Zapata, que ahora se dedica al activismo a favor del derecho de las mujeres. Y es que dicha relación contractual se mantenía en silencio, ya que la mencionada Núñez Zapata es ampliamente conocida por sus ataques al gobierno del estado.
“Se les cayó el teatrito”, mencionan nuestras fuentes, y culpan de esa filtración a dos dependencias municipales: la Dirección de Administración y la Unidad de Transparencia, por no tener la pericia suficiente para saber cómo están las cosas y cuidar a su jefa política, en este caso, la alcaldesa de Mérida.
HA VUELTO A correr el rumor en el Ayuntamiento de Mérida de que quien pende de un hilo es la directora de Gobernación, la exdiputada panista Carmen González Martín. Esta sería la segunda ocasión de ese fuerte rumor.
El primero fue porque “no da la talla” en cuanto a conocimientos legales y el funcionamiento reglamentario del ayuntamiento, y todo lo delega a quien se ha convertido en el verdadero cerebro de la dependencia, Jaime Emir Acopa Brito. Sin embargo, esa primera vez —nos dicen nuestras fuentes municipales— quien la salvó fue la exsecretaria de Gobierno María Fritz Sierra, con un mensaje a la alcaldesa mediando para que haya continuidad.
Hoy se sabe que esos salvamentos no son suficientes, pues pasa más tiempo en eventos partidistas que dando resultados en lo jurídico. “Ya se le olvidó que ya no es diputada y sigue de foto en foto dejando el trabajo acumulado, y cuando la busca la alcaldesa, no está”, mencionan las mismas fuentes, que por segunda ocasión ya conocen la naturaleza diaria y el posible futuro de la gris funcionaria.
PORQUE TUS REDES hablan lo que tu ocio oculta en enero, Todo es Personal