Carmen guarda entre las arremolinadas calles de su Centro Histórico la memoria de uno de los héroes de la Independencia de México, el poco recordado Narciso Mendoza, quien en una infancia desarrollada en tiempos bélicos fue conocido como el “Niño Artillero”, por participar de lado de los insurrectos en la Batalla de Cuautla, logrando salvar la batalla y a José María Morelos y Pavón.
Tras la guerra y el nacimiento de una nueva nación, Narciso Mendoza llegó a convertirse comerciante y en un célebre habitante de la región y particularmente de la Isla del Carmen, donde hoy en día aún perdura su antigua casa en el barrio de Guanal, pero destruida por el tiempo y olvidada por autoridades que presumen de patrioterismo en estas fechas.
Narciso Mendoza destacó en la batalla de Cuautla, hoy estado de Morelos, como parte del batallón de José María Morelos y Pavón, cuando aún era un niño, enfrentándose valerosamente a las tropas realistas, a las que hizo retroceder con el retumbar de su cañón.
El “Niño Artillero” se dedicó al comercio -de acuerdo con fuentes históricas-, específicamente al de la pólvora y los fuegos artificiales, por lo que se tienen registros de que llegó a conocer la Isla del Carmen por primera vez durante las celebraciones a la Virgen del Carmen, llegando hasta estas tierras para vender fuegos artificiales con los que alegrar los festejos.
Entre la evidencia documental se encuentra una carta fechada en 1864, la cual fue escrita por Narciso Mendoza desde Ciudad del Carmen; así lo manifiesta la deteriorada placa ubicada en la casa, la cual fue colocada en la derruida vivienda en 1912.
En el marco del mes patrio, queda de evidencia cómo se ha desdeñado la historia de la Independencia de México, una de cuyas piezas es consumida por el tiempo y la indiferencia de autoridades de la administración municipal espuria, encabezada por Oscar Rosas González. Mientras adornan con banderitas de colores, la verdadera historia está a punto de colapsarse.
(Texto y fotos: Carlos Valdemar)