El servicio de taxi atraviesa una de las crisis más severas de los últimos años, derivada principalmente de la falta de regulación en las plataformas digitales de transporte y de una sobreoferta de unidades que ha desplomado la demanda del servicio tradicional, denunció Plácido Ruelas López, concesionario de taxi.
El representante del gremio señaló que la situación es comparable con otras crisis vividas en el pasado, pero agravada por la ausencia de control de la Agencia Reguladora del Transporte del Estado de Campeche (ARTEC).
Competencia desleal
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Ruelas López explicó que, si bien la modernización del servicio y la aparición de nuevas alternativas de movilidad son procesos necesarios, el problema radica en que estas no están siendo reguladas, lo que genera una competencia desleal contra los taxistas concesionados, quienes sí cumplen con permisos, pagos y lineamientos oficiales.
Actualmente, el transporte público dejó de ser un negocio rentable, pues existe una oferta muy superior a la demanda, afectando directamente los ingresos de los trabajadores del volante.
Impacto económico
El concesionario detalló que muchos taxistas se han visto obligados a buscar otras alternativas económicas, como migrar a diferentes actividades, dejar de operar sus unidades o incluso rentar sus placas, ante la imposibilidad de sostener los gastos que implica el servicio.
Las ganancias del gremio han caído hasta en un 70%, e incluso más en algunos casos, lo que calificó como una situación crítica y alarmante, ya que cada vez son más los taxistas que abandonan la actividad.
Problemática nacional
Ruelas López precisó que esta problemática no es exclusiva de Campeche, sino que se vive a nivel nacional. Sin embargo, destacó que estados como Veracruz y algunas zonas de Quintana Roo han logrado avanzar en la regulación del transporte por aplicación, lo que ha permitido equilibrar la competencia.
Llamado a la autoridad
Finalmente, expresó que el sector mantiene la esperanza de que la ARTEC intervenga de manera efectiva, establezca reglas claras y ponga orden en el servicio, a fin de equilibrar la competencia y permitir que los taxistas concesionados continúen trabajando en condiciones justas.