El secuestro de la influencer conocida como “La Nicholette” en Culiacán no solo generó alarma por la violencia del hecho, sino que también despertó interés sobre quién es realmente la joven creadora de contenido, cuya imagen pública mezcla redes sociales, lujo, corridos y polémica.
La joven, identificada como Nicholette Pardo Molina, de 25 años, se volvió tendencia tras difundirse un video captado por las cámaras de su camioneta Tesla Cybertruck color lila, donde se observa el momento en que hombres armados la interceptan y se la llevan por la fuerza en la zona de Isla Musalá, uno de los sectores residenciales de Culiacán, Sinaloa.
Antes del secuestro, La Nicholette ya contaba con una base sólida de seguidores. En TikTok supera los 111 mil followers, mientras que en Instagram rebasa los 160 mil, aunque su contenido más exclusivo se encuentra en OnlyFans y Snapchat, plataformas donde concentraba gran parte de su actividad digital.
La influencer divide su tiempo entre Culiacán y Phoenix, Arizona, ciudad donde reside por temporadas. Además, llegó a operar una tienda en línea de gorras, algunas de ellas con referencias a figuras del narcotráfico, lo que ha sido señalado por usuarios y analistas tras darse a conocer su desaparición.
Un corrido que impulsó su popularidad
El ascenso mediático de Nicholette se consolidó en 2023, cuando el Grupo Arriesgado lanzó el corrido “La Muchacha del Salado”, inspirado en su figura. La canción alcanzó más de 23 millones de reproducciones en YouTube, convirtiéndola en un personaje reconocido más allá de las redes sociales.
El tema retrata una imagen de lujo, poder, independencia y vida ostentosa, elementos que hoy cobran otra dimensión tras el violento episodio que la mantiene en calidad de víctima de privación ilegal de la libertad.
El secuestro: lo que se sabe hasta ahora
El plagio ocurrió la tarde del 20 de enero, cuando la influencer fue interceptada en un estacionamiento del fraccionamiento Isla Musalá. En el sitio fue localizada su Tesla Cybertruck abandonada, lo que activó un operativo de seguridad.
Las imágenes difundidas muestran cómo al menos tres sujetos, a bordo de un sedán blanco, le cierran el paso. Uno de ellos desciende portando un arma larga, presuntamente un fusil AK-47, y obliga a la joven a subir al vehículo de los agresores.
Elementos del Ejército Mexicano y corporaciones estatales desplegaron un operativo en la zona, mientras la Fiscalía de Sinaloa continúa con las investigaciones. Hasta el momento, no se ha confirmado su paradero ni se han dado detalles oficiales sobre los responsables.
A pesar de la viralización del caso, las autoridades han manejado la información con cautela, lo que ha incrementado la preocupación entre familiares, seguidores y usuarios en redes sociales, quienes exigen respuestas y avances concretos.
El caso de La Nicholette vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la exposición digital, el contexto del narcocorrido y la violencia en Sinaloa, donde la línea entre lo mediático y lo criminal sigue siendo difusa.