UN AUTÉNTICO DESASTRE resultó la logística del Primer Informe de Gobierno. El cambio de sede, decidido a última hora, terminó por descomponer lo que ya venía mal planeado. Empresarios invitados se quedaron sin lugar, legisladores deambulaban sin saber dónde sentarse y prevaleció un desorden general que contrastó con el mensaje de orden y rumbo que se proyectó.
Dicen que no fue falta de voluntad, sino de operación. Cuando los ajustes se hacen sobre la marcha y sin coordinación, el resultado es este: molestia entre sectores clave y caras largas entre quienes, se supone, eran invitados de honor. El informe pasó; el mal sabor, también
QUIEN QUEDÓ FRANCAMENTE a deber —y mucho— durante la organización del Primer Informe de Gobierno fue Ivonne Carrera, directora de Relaciones Públicas. Y es que, según comentan varios asistentes, no pocos de ellos molestos, su desempeño fue pésimo, empezando por algo tan básico como no distribuir correctamente las invitaciones, lo que provocó confusión, reclamos y más de un desplante innecesario.
Dicen que hubo invitados que nunca se enteraron formalmente, otros que llegaron “de rebote” y varios que, con invitación en mano, no encontraron ni lugar ni atención. Un desorden que terminó exhibiendo falta de oficio, planeación y sensibilidad política, justo en un evento donde todo debía salir como reloj suizo.
PUNTO Y APARTE de la logística, a quien sí sorprendió ver en uno de los lugares principales, saludando con notable soltura a las figuras más relevantes de Morena, fue al exfuncionario priista y panista Liborio Vidal Aguilar. Como se sabe, el también empresario mantiene aún una cercanía evidente con el PAN, sobre todo por la presencia de varios directores afines que conserva incrustados en el Ayuntamiento de Mérida.
Sin embargo, llamó la atención que, de ese partido, la única a la que saludó fue a la alcaldesa Cecilia Patrón, pues el resto del tiempo se le vio conviviendo animadamente con personajes del morenismo. La escena no pasó desapercibida y dejó flotando una pregunta inevitable: ¿será que Liborio Vidal ya se prepara para dar un salto más en su vida política y militar en su quinto partido?
LA ALCALDESA DE Mérida, Cecilia Patrón, llegó temprano al informe, mostrando soltura y saludando sin distingo a personajes de todos los colores partidistas. No obstante, hubo un detalle que no pasó desapercibido: fue la única invitada —o invitado— que vistió completamente de negro.
Y es que, conforme al protocolo establecido, se había solicitado asistir con guayabera, vestimenta blanca o traje tradicional yucateco, por lo que el atuendo oscuro de la edil contrastó de manera evidente con el resto de los asistentes. De inmediato surgieron versiones que aseguraban que lo había hecho de manera deliberada, como un gesto para romper el protocolo y marcar una postura de desacuerdo político.
UNO DE LOS que no tenía lugar reservado y que mostró una notable molestia por esta situación fue Marcos Celis Quintal, quien se presentó como un personaje de suma importancia en su calidad de delegado de la Sedatu. Desde el inicio reclamó un espacio en las primeras filas, calificando como una barbaridad que no se le hubiera asignado un lugar al frente.
Finalmente, ya acomodado en un asiento regular y sin que se cediera a sus presiones, durante el desarrollo del evento se le vio secándose las lágrimas en varias ocasiones. Quedó la duda de si se trataba de alguna alergia… o si el discurso del Gobernador logró conmoverlo más de lo esperado.
LA SUBSECRETARIA DE las Mujeres, Luz María Beristáin, quien se encontraba sentada en uno de los lugares reservados para invitados especiales, se mostró visiblemente molesta cuando el personal de protocolo del Gobierno del Estado le pidió cambiar de asiento, al indicarle que ese lugar ya estaba asignado.
Con evidente incomodidad, se trasladó a otro espacio también destinado a invitados especiales, lo que provocó que, por segunda ocasión, la Dirección de Protocolo tuviera que intervenir para llamarle la atención y pedirle, de manera directa, que por favor ocupara el lugar que oficialmente se le estaba asignando.
EL DIRECTOR DEL Conalep, Felipe Duarte, había comentado días antes que realizaría una auténtica demostración de músculo político, al asegurar que llevaría alrededor de 500 personas al informe del Gobernador, las cuales —según decía— partirían desde el estadio Salvador Alvarado en una gran caminata para exhibir fuerza y respaldo.
Sin embargo, nada de eso ocurrió. Al final, apenas acudieron unas 30 personas vinculadas al Conalep, entre directores y jefes de departamento. Ante este escenario, el propio Felipe Duarte optó por llegar al informe por su cuenta, quedando muy lejos la anunciada movilización.
QUIEN LOGRÓ ACOMODARSE estratégicamente fue el director del Imdut, Irak Green, quien buscó sentarse cerca de su hermano, el director de la Conade, Rommel Pacheco. Sin embargo, no se le permitió, bajo el argumento de que se trataba de lugares reservados para invitados de carácter federal.
La negativa no fue bien recibida y el funcionario mostró su molestia, intentando sin éxito encontrar un asiento más cercano. Para su mala suerte, y de manera por demás curiosa, terminó siendo ubicado casi al lado del director del IDEY, Armín Lizama.
PERO NO SÓLO del lado de los funcionarios estatales o del morenismo se vivieron escenas propias de una diva. En el PAN, aunque fueron pocos los invitados, también hubo episodios dignos de comentario. Tal fue el caso de la diputada Sayda Rodríguez, quien exigió sentarse junto a la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada.
Nuevamente, el área de protocolo tuvo que intervenir para explicarle que no era posible, ya que la asignación de lugares era distinta para diputados locales y alcaldes. La respuesta no fue discreta: visiblemente molesta, la legisladora manoteó con fi rmeza y expresó en voz alta su inconformidad al señalar que “este no es un verdadero informe, antes era otra cosa”, dejando clara su irritación
UNA DE LAS situaciones que sí representó un reto para el área de protocolo fue lograr acomodar al presidente del PT, Francisco Rosas, ya que las sillas se encontraban colocadas de manera muy cercana entre sí. Debido a esta circunstancia, resultó complicado ubicarlo sin generar incomodidad, tanto para él como para los asistentes contiguos.
Ante esto, y como medida no prevista originalmente, se tomó la decisión de asignarle un lugar distinto, donde contara con mayor espacio, buscando garantizar su comodidad y evitar mayores contratiempos durante el evento
EN EL VIDEO alusivo al Puerto de Altura hubo un momento que no pasó desapercibido para los observadores más fi nos. Gerardo Díaz Roche apareció destacando la importancia de los trabajos de ampliación, subrayando los beneficios para Yucatán y para el sector empresarial, y rematando con palabras de reconocimiento al Gobernador.
La escena tuvo un detalle adicional: a unas cuantas sillas de distancia, Claudia González, presidenta del CCE, siguió el mensaje con evidente sorpresa. En cuanto pudo, buscó la mirada de Díaz Roche con un dejo de reclamo silencioso, quizá esperando algún gesto de complicidad o explicación. La mirada, sin embargo, no encontró respuesta. En política empresarial, a veces el silencio dice más que cualquier discurso.
POR CIERTO, ENTRE los empresarios que asistieron al Informe se podían leer los gestos mejor que cualquier comunicado oficial. Hubo caras largas, algunas narices discretamente respingadas y, en los menos, sonrisas nerviosas e irónicas tras ciertos pasajes del mensaje del Gobernador.
Esta fue la reacción de Alejandro Gómory, presidente de Canacintra; Enrique Molina Casares, de Canaco; Isaías Marrufo, del IMEF; y David Reyes, presidente de Coparmex, entre otros, quienes escucharon con atención… y con cálculo. Lo que llamó la atención en los corrillos fue la memoria reciente: después de haber protestado abiertamente contra el impuesto sobre nómina e incluso fomentar un boicot a los eventos del Gobernador, ahora acudieron puntuales al informe para aplaudir como focas. Cosas de la política y de los negocios: donde ayer hubo reclamo, hoy hubo ovación… aunque no todos la dieron con el mismo entusiasmo.
EN CONTRASTE CON lo ocurrido en el informe principal, los informes regionales realizados en Ticul e Izamal se desarrollaron en un ambiente mucho más relajado y festivo. Ambos se llevaron a cabo en las plazas principales de cada municipio, donde el énfasis estuvo puesto en los logros del Gobernador, destacados por los presidentes municipales anfitriones, con la asistencia únicamente de algunos funcionarios estatales.
Entre quienes acudieron a ambos eventos destacaron el secretario de la Seder, Edgardo Medina; el presidente del Congreso del Estado; el secretario general de Gobierno, Omar Pérez; y quien no falló a ninguno fue el director del Tecnológico de Progreso, Clemente Escalante. Lo que llamó particularmente la atención fue que, en ambos actos, Escalante estuvo acompañado por las tres personas cuya salida había sido motivo de queja pública por parte de la diputada Chelita Magadán, quien aseguró que habían sido despedidas.
Todo indica que el reclamo sí surtió efecto, aunque también quedó la impresión de que Clemente Escalante buscó demostrar lo contrario… o, en su caso, que la reprimenda llegó y fue atendida.
El poder también comunica con símbolos, no sólo con palabras. Todo es personal