Opinión

Denme un punto y moveré el mundo

“El punto de apoyo para mover el mundo no es la IAG, es nuestro pensamiento. La palanca digital solo sirve para catapultar las ideas”.

Denme un punto y moveré el mundo
Denme un punto y moveré el mundo / Especial

Denme un punto y moveré el mundo. Añadiré que además del punto, tenemos coma, punto y seguido, punto y coma, corchetes, punto suspensivos y entrecomillados. Durante mucho tiempo, el lenguaje fue el motor del mundo. Cada uno de los signos con su función concreta, marca y enmarca los signifi cados. A través del lenguaje, las ideas generaron posibilidades y transformaron la realidad. Se gestó el pensamiento reflexivo y crítico, cuestionador de sus propios razonamientos y filtrar lo valioso de lo vano. Se autocuestiona, regula y detecta los errores de deducción, para nuevamente reconstruir las ideas. Así se fue desarrollando la ciencia y el avance en las sociedades. No fue el uso de la fuerza en las civilizaciones: fue la capacidad de preguntar, responder y volver a preguntar.

Ahora, es justo esa capacidad la que debe acompañar el uso de la inteligencia Artificial Generativa (IAG). Es ahí donde debe estar el foco para su aplicación, sobre todo a nivel académico. Esa distinción – el uso de la razón crítica– es la que potenciará los resultados, sumados a las tecnologías que han llegado para sumarse a las actividades cotidianas. Es el centro para usar con sentido la herramienta y potenciar ese pensamiento.

La creación de instrucciones claras –con su enfoque, actividades deseables, contexto y limitaciones– es lo que se conoce como prompt. Un prompt bien construido entrega datos confi rmados y válidos, reduce la etapa de búsqueda e incrementa el tiempo de la refl exividad, para habitar la criticidad. Existe la idea equivocada de que solo basta con pedir, sin ninguna estructura concreta, va más allá. Si esto no se realiza cuidadosamente, es como esperar que un pintor de brocha gorda pinte una pared azul, y nos dé una reluciente superfi cie azul cielo, cuando en la cabeza teníamos un azul marino.

Si quien redacta la instrucción tiene información de base, asimilada, producto de su experiencia, o formación previa, será más preciso para pedir: piensa como experto en retórica, revisa estos argumentos para sustentar esta idea. Sugiere fuentes validadas, verificables, evita opiniones, blogs o datos de fuentes no confi ables. Una vez con los datos, podrá cuestionar la información, verifi carla, repensar y ver otra argumentación distinta, dialogará consigo y la IAG, cuestionando las respuestas.

Por ello, interactuar en una aula yucateca, de cualquier nivel académico, requiere instrucción pensada y revisión de las respuestas la manera elegante sería curar o validar los datos. Las competencias de redacción de instrucciones y validación, requieren la presencia del ejercicio del pensamiento crítico. Plantear preguntas esenciales… ¿Sé lo que quiero? ¿Cómo detecto de este cúmulo de información lo que es valioso para mi propósito? Es aplicar el filtro para detectar las respuestas falsas, alucinaciones. La IAG fue hecha para responder, aunque a veces inventa y aumenta la probabilidad de fallo. Es necesario reducir a cero, el riesgo de usarla sin pensar críticamente.

Por ejemplo, solicitar que elabore un anuncio para una venta especial que tenga una tienda departamental, sin considerar elementos que le den precisión, tipo de clientes, palabras clave, tipo de impacto que se quiere lograr, etc. Si no se diseña adecuadamente el prompt, el mensaje se parecerá a todos los demás negocios, sin hacer la diferencia o lograr el nivel de recordación que se necesita.

Es ahí donde existe lo realmente humano: la yuxtaposición, la mezcla de las ideas propias con datos valiosos producto de las indicaciones de búsqueda o generación. En la mente se generan los insights, destellos de comprensión: solo se pueden dar por nuestra capacidad cognitiva o nuestras conexiones neuronales. El punto de apoyo para mover el mundo no es la IAG, es nuestro pensamiento. La palanca digital solo sirve para catapultar las ideas.

Profesora y Coordinadora Académica de Doctorado de la Facultad de Comunicación y Entretrenimiento. Universidad Anáhuac Mayab.