De la Redacción
CHETUMAL, 9 de octubre.- Chofer de un narco, ese es el oficio de la persona que fue lesionada de gravedad por disparos de arma de fuego en la localidad Javier Rojo Gómez la tarde del martes, según información obtenida por las autoridades, lo que confirma que el ataque perpetrado contra él y su acompañante es por la disputa en la venta de drogas. El hombre que se debate entre la vida y la muerte fue identificado como Efrén David de la C. V., de 35 años de edad, en tanto la persona ejecutada llevaba por nombre Marco Antonio T. M., de 24 años.
De acuerdo con las indagatorias preliminares realizadas por personal de la Policía Ministerial, se logró establecer con base en entrevistas, que la persona lesionada ingresó de manera urgente al quirófano, alrededor de las 14:25 horas, presentando cinco impactos de proyectil de arma de fuego, que le provocaron una lesión en el femoral izquierdo, otra más en el femoral derecho, una en la región abdominal, y otras en la espalda ceca de la cervical y en la parte baja. Su estado de salud fue reportado como grave, e incluso tuvo que ser intervenido médicamente.
Los datos obtenidos señalan que Efrén David laboraba como chofer de un narcomenudista, del cual no se aportaron mayores datos. Y como antecedente había sido detenido con posesión de droga en Veracruz, de donde es originario, aunque no se especificó la fecha de dicho aseguramiento.
En el lugar en donde se registraron los hechos, el martes alrededor de las 12:55 horas, quedó el cuerpo sin vida de un sujeto, el cual de manera preliminar fue identificado como Marco Antonio T. M., de 24 años.
Al parecer estas ejecuciones guardan una estrecha relación con las perpetras en Puerto Morelos la semana pasada, toda vez que se supo que al menos dos de los tres ejecutados dedicados a la venta de droga, tenían amistad con el ahora lesionado.
Información recabada indica que el pasado 1 de octubre, en el fraccionamiento Villas Morelos 1, hombres armados en Puerto Morelos llegaron a bordo de un vehículo Jetta color gris y dispararon en repetidas ocasiones contra la camioneta tipo Pick Up color rojo, en la cual viajaban las víctimas, provocando la muerte instantánea de dos tripulantes y otro más, quien fue identificado como Erick L. G., el cual murió más tarde en un hospital de Cancún; un arma de fuego y alrededor de 30 casquillos percutidos quedaron alrededor de la camioneta.
Contextualizando sobre este caso que conmocionó a los habitantes de la ribera del río Hondo, este medio informó que Marcos T. fue ejecutado y Efrén David de la C. V. resultó con lesiones de gravedad al ser atacados por sicarios la tarde del martes, los cuales después de los hechos se dieron a la fuga.
Poco antes de la una de la tarde, se informó a través del número de emergencias 911, que en la alcaldía antes señalada, asentada en el municipio de Othón P. Blanco, se había registrado una ejecución, además de que otro hombre estaba seriamente lesionado, por lo que se trasladaron al sitio elementos de la Policía Rural.
Al llegar al domicilio reportado, situado en la colonia Las Casitas, agentes de la Policía Estatal observaron que uno de los sujetos ya había perdido la vida, pero el otro aún tenía signos vitales, por lo que solicitaron de urgencia una ambulancia, que de inmediato trasladó al lesionado a la clínica del Seguro Social de Pucté, pero debido a su estado de salud fue llevado al Hospital General de Chetumal para su urgente atención.
En tanto, el cadáver que se encontraba frente al domicilio fue cubierto con una sábana verde y a su alrededor se podían observar los cartuchos percutidos, los cuales fueron embalados por personal de la Dirección de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado, así como el cadáver también fue levantado para su traslado al Servicio Médico Forense para la necropsia correspondiente.
La versión de los vecinos señala que un comando armado arribó al lugar para quitarles la vida.
Según los habitantes del domicilio donde se registraron los hechos, tiene poco tiempo que los dos sujetos rentaron el lugar.
Además, los vecinos aprovecharon para señalar que los agentes de la Policía Ministerial que arribaron al sitio, presuntamente se encuentran involucrados con delincuentes, pues aseguran que al interponer denuncias, los agentes del orden acuden a sus casas a cobrarles para hacer las investigaciones.
Cuando los afectados externaban esta queja, el supuesto comandante de los ministeriales ordenó el desalojo de los reporteros y de los ciudadanos, según porque era la escena del crimen, aunque los peritos en criminalística estaban por concluir sus labores.
Cabe mencionar que la colonia antes mencionada cuenta con pocos domicilios y las calles son angostas, por lo que las detonaciones del arma de fuego se escucharon varias calles a la redonda.