Quintana Roo

'La patrona del pueblo”: La Virgen de la Inmaculada Concepción

Por Luis Enrique Cauich

 

KANTUNILKIN, LAZARO CARDENAS, 29 de diciembre.- Recientemente terminó la feria de la Inmaculada Concepción que cada año se realiza los primeros días de diciembre y pudiera parecer como cualquier otra que se hace en el estado, sin embargo, existe toda una historia detrás, que pocos conocemos, como el hecho que forma parte de las vírgenes hermanas que fueron encontradas en “Boca Iglesias” y que hoy se encuentran y son veneradas en Isla Mujeres e Izamal, Yucatán, al menos esa es la historia que se conoce por estos lugares.

La veneración de las tres vírgenes comienza a partir del 1 de diciembre, aunque las ceremonias de descenso de su nicho a la urna de veneración se llevan a cabo desde el 30 de noviembre, recordando que en Kantunilkín miles de fieles católicos acuden a cantarle las mañanitas desde las 4 de la madrugada.

Pocos conocen la historia o quienes saben un poco al respecto, tienen variaciones de cómo fue que la imagen llegó hasta Kantunilkín y de cómo iniciaron los festejos, y uno de los relatos más creíbles y apegados se encuentra en las crónicas de Fidel Villanueva Madrid, de Isla Mujeres, donde se menciona que los relatos son trasmitidos de generación en generación por los abuelos.

Las crónicas de Villanueva Madrid se basan en la memoria de Graciliano Sánchez Azueta, y de otros nativos del lugar, se relata de cómo llegó la imagen a Isla Mujeres y ahí se menciona también fragmentos de la historia de la virgen que llegó a Kantunilkín.

Según el señor Sánchez Azueta, la imagen actual de la virgen, al igual que otras dos similares que fueron enviadas a Kantunilkín, e Izamal en Yucatán, fueron encontradas en una antigua iglesia, situada en la costa nororiental de la península, muy próxima al Cabo Catoche, zona conocida como “Boca Iglesias” (probablemente).

Su llegada a los lugares de origen actuales no se sabe hasta la fecha, pero existen testimonios de que los pescadores Cristino Ávila, Pablo Xooc y José Cardos, quienes en 1911, pescando en las inmediaciones de Boca Iglesia se aventuraron una tarde hasta las ruinas, lo cual no es fácil hacer, pues se necesita recorrer unos dos kilómetros entre un laberinto de manglares, por aguas poco profundas, complicándose la travesía si la marea está baja.

El caso es que los tres pescadores se internaron en las ruinas al anochecer, percatándose de que en el derruido altar existían tres imágenes similares en apariencia, por lo que las denominaron “Las Tres Hermanas”.

En Kantunilkin, no hay fecha exacta de la llegada de la imagen de la virgen, su origen se concibe en que es una de las tres imágenes encontradas en el lugar que se relata en las crónicas, pero en concreto los festejos a la patrona del pueblo, a decir de los miembros del consejo supremo, llevan más de un siglo y no importa su origen, sino la fe que le tienen los feligreses que la veneran en diciembre de cada año y cuya fiesta patronal es una de las más importantes que existe en el estado, donde se conjuga la tradición, los usos y costumbres, la religión y, sobre todo, la calidez de los habitantes que reciben a los visitantes con los brazos abiertos.

 

Los robos de alhajas de la virgen de Kantunilkín  

Así, en medio de relatos y desde luego formas de veneración, la Virgen de Kantunilkín en menos de tres décadas ha sufrido en tres ocasiones el robo de cuantiosas joyas que los feligreses obsequian año tras año.

La patrona del pueblo, se dice que la fe de los habitantes le permitía hacer milagros y en agradecimiento los habitantes fueron obsequiándole pulseras, medallas, soguillas, entre otras joyas hechas de oro que se colocaban junto a la virgen, y que por años permanecían ahí.

Se contabiliza hasta ahora tres robos del que ha sido objeto la virgen de esta iglesia, el primero ocurrido hace 23 años y también se llevaron una cuantiosa cantidad, en tanto que el segundo robo se efectuó hace 13 años y aunque se tuvo al sospechoso, extrañamente el ministerio público no actuó, externaron los custodios que a la fecha cuentan con vigilancia policiaca todos los días en Kantunilkín.

El tercer robo ocurrió en mayo del 2013 y ahí el monto de lo robado se cotizó entre medio y un millón de pesos, puesto que se llevaron más de un kilogramo de oro en medallas y otros objetos de este metal que han sido donados por años por los creyentes de la virgen de la Concepción.

A pesar de estos actos sacrílegos en contra de la patrona de Kantunilkín, cada año las fiestas patronales dejan constancia que la fe perdura y que los habitantes cada diciembre cumplen su promesa con la Virgen de la Inmaculada Concepción.