De la Redacción
CHETUMAL, 2 de mayo.- El presidente municipal Otoniel Segovia Martínez sigue mostrando conductas de una persona que ha llegado al poder sólo para servirse de los recursos públicos junto con sus allegados, sin proyectos ni resultados a favor de la ciudadanía.
El poder resulta dañino para quien no está preparado para tener una responsabilidad tan grande como el gobierno municipal de Othón P. Blanco, que ha sido botín de quienes han gobernado, dejándolo en condiciones de inoperatividad de los servicios y de un sobreendeudamiento.
Otoniel Segovia gobernaba tras bambalinas como asesor de Hernán Pastrana y posteriormente de su yerno, José Luis Murrieta Bautista, en donde fungió como una figura que no salía a los reflectores.
Sin embargo, al encumbrarse en la Presidencia Municipal, tras la separación definitiva de Hernán Pastrana por una enfermedad que causó su deceso, el experredista sacó a relucir la verdadera naturaleza de su personalidad, dejando a la luz pública sus actitudes prepotentes, déspotas y de cerrazón al dialogo y la conciliación en un Cabildo claramente fracturado, además de voracidad ante el erario.
Otoniel Segovia en tan sólo semanas se ha mostrado altivo con los trabajadores más humildes y le ha quitado compensaciones salariales a quienes más lo necesitan.
Ha tratado sin éxito de promover su imagen mediante la página del ayuntamiento con montajes y actos de simulación, de manera que sólo le ha generado más críticas, además de que se ha encaprichado en utilizar camionetas de lujo, pues a pesar de la polémica y mentiras que han salido a la luz, actualmente tiene una camioneta Suburban para sus actividades, lo cual ha generado la indignación y críticas de miembros de su propio partido, Morena, por actuar contra los principios de austeridad que pregonan.
El alcalde de Othón P. Blanco es señalado de haber favorecido a sus allegados con jugosos sueldos que utilizan para “enfiestarse” constantemente y de ahí que en los eventos de las mañanas se les observe desvelados, con resaca, donde el propio alcalde ha dado muestras de ello.
Y es que en evento cerrado en la Sala de Cabildos se presentó con lentes de sol, que fueron la manifestación de que algo está ocurriendo con Segovia Martínez.
Lo anterior porque en redes sociales fue criticado por utilizar bajo techo lentes de sol, como si quisiera ocultar las ojeras de la cara de resaca o desvelo.
La vida que está mostrando Otoniel Segovia no es más que la “caricatura” de los políticos mexicanos, del ciudadano que al llegar al poder se sirve de él y utiliza el poder para satisfacer su ego y banalidad.
Una vida de fiesta, de lujos y de jugar a la “grilla” buscando el enfrentamiento con el gobierno del estado, escudándose en la senadora Marybel Villegas Canché, es lo que hace Otoniel Segovia Martínez, en vez de dedicarse a gobernar, conciliar y mejorar los servicios a los othonenses, que han pagado el precio de un gobierno que llegó con mayor voracidad recaudatoria, pero que no se refleja en su beneficio.
Muestra clara de ello, son los 12 millones de pesos que se asignaron para el área de presidencia, que sólo han servido para beneficio los allegados Otoniel Segovia, que simplemente siguen intereses políticos y personales, pues no hay voluntad de hacer un buen gobierno.