Por Yolanda Gutiérrez
ISLA MUJERES, 31 de diciembre.- Las actividades náuticas pudieron llevarse a cabo sin impedimento alguno debido a que el puerto permaneció abierto a la navegación en general, al registrarse vientos del noreste de 10 a 20 kph, con algunas rachas ocasionales fuertes, que no representaron problema para las embarcaciones que se lanzaron al mar.
Motivo por el que la Capitanía de Puerto de Isla Mujeres autorizó todo tipo de actividades de pesca ribereña y turismo náutico tanto en la Bahía de Mujeres como en el Caribe, lo que favoreció los tours de snorquel, de pesca deportiva y de buceo, así como los viajes a Isla Contoy.
Según especifica el boletín meteorológico, continúa la entrada de aire marítimo tropical con variable contenido de humedad del mar Caribe hacia la Península de Yucatán, lo que provoca nubosidad dispersa, temperaturas calurosas a muy calurosas, así como, lluvias con algunos chubascos dispersos aislados sobre algunas localidades de la región peninsular y del estado de Quintana Roo, principalmente después de mediodía del martes.
Los pronósticos señalan que el frente frío débil número 26 presenta características de estacionario y se localiza sobre la porción sur y norte de la península de Yucatán, oriente del Golfo de México y, más al noreste, sobre la península de Florida de los Estados Unidos de Norte-América.
Dicho frente frío débil y las condiciones que lo acompañan provocan ligero descenso en las temperaturas, viento frío y arrachado del norte y noroeste, nubosidad y lluvias sobre su área de influencia.
Y debido a que la masa de aire frio que lo genera mantiene el gradual debilitamiento, se espera poca influencia sobre la porción norte de la península de Yucatán y el estado de Quintana Roo en los próximos días.
En Playa Norte, una de las más populares tanto para turistas como gente de la localidad, a primeras horas eran pocos los bañistas que se congregaron, pero conforme avanzaba el día los arenales se fueron poblando más y más, mientras que los más pequeños disfrutaban chapoteando en las tranquilas aguas de la bahía.
Y aunque algunas nubes cubrían el cielo, en líneas generales el martes fue un día ideal para disfrutar de la playa y el sol, con el añadido especial de que los bañistas se encontraban bajo los últimos rayos del año, que se dejaron sentir con singular fuerza.
Jóvenes turistas se asoleaban sobre la arena, mientras que otros visitantes, menos preocupados por su bronceado, optaron por guarecerse bajo sombrillas recostados en camastros.
Familias de la localidad fueron llegando poco a poco y se instalaron bajo las matas de coco, refugio ideal para guarecerse de los rayos del sol; algunos trajeron sus hamacas, que colgaron entre tronco y tronco, en tanto que otros más disponían mesas de plástico en las que colocaron sus alimentos.