El operativo que involucró a alrededor de 10 unidades policiacas pertenecientes a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), así como a la Secretaría de Marina y a la Guardia Nacional (GN), se habría llevado a cabo tras los presuntos reportes relacionados con el robo de piezas ferroviarias pertenecientes a los tramos 5, 6 y 7 del Tren Maya, y su posterior venta en establecimientos dedicados a la compra de cobre.
La problemática había comenzado a inicios del mes en curso, cuando se registró la pérdida anormal de dichas estructuras, mismas que debido a su ausencia provocaron la ralentización del servicio que ofrece el transporte, así como se suspendió el servicio en el tramo Chetumal – Palenque.
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Más tarde, se confirmó el hurto de materiales de uso rudo, principalmente cables y estructuras metálicas. Así pues, los operativos se llevaron a cabo en “chatarreras” situadas en las colonias Solidaridad, Lázaro Cárdenas, Payo Obispo y Comité Proterritorio.
Señalaron las autoridades que los elementos de la SSC y las fuerzas armadas inspeccionaron diversos predios en busca de fierros, cables y otros insumos presuntamente sustraídos de la infraestructura ferroviaria.
La investigación había sido llevada con total hermetismo durante la tarde del miércoles, que diversos ciudadanos resultaron desconcertados ante la inusual actividad policiaca en las colonias antes mencionadas, y relacionaron los eventos con algún operativo para detectar estupefacientes y narcóticos.
Una de las personas cuestionadas sobre la venta ilegal de las piezas señaló que los rieles hurtados cuentan con un número de serie que evidencia su pertenencia al Tren Maya, por lo que las autoridades han partido de aquel indicio para reconocer las piezas robadas.
No obstante, hasta el momento las autoridades no han emitido los resultados de las arduas investigaciones, por lo que se desconocen cuántas piezas han sido recuperadas y en qué predios fueron encontrados, pese a que al menos uno fue clausurado. Sin embargo, las investigaciones en torno a los robos se mantienen en marcha, en tanto se determina el alcance de los robos y la posible responsabilidad de establecimientos dedicados a la compra de chatarra.
Cabe destacar que las autoridades mencionaron que el hurto de cables, componentes y equipos pertenecientes al Tren Maya se considera un delito de Ataques a las Vías Generales de Comunicación, conforme a la legislación federal vigente, y las sanciones pueden ir desde 15 días hasta 30 años de cárcel, según la magnitud del daño causado, además de multas que pueden rebasar el millón de pesos.
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