Ver la carita feliz de un niño cuando se lleva su piñata, sobre todo si se trata de su personaje favorito, es lo más hermoso y satisfactorio para mí, dijo Leidy Elizabeth Valencia Peraza, propietaria de la tienda San Martín, ubicada en la calle 11 número 170 cruce con la 64l, cerca de la base aérea, quien junto con seis colaboradoras fabrica piñatas de todos tamaños y colores para despertar la imaginación de los pequeños.
La entrevistada añadió que para los niños romper una piñata es algo muy divertido y alegre. Dijo que las fabrica desde hace varios años pero el éxito llegó cuando decidió hacerlas en formato pequeño, es decir, de unos 20 o 25 centímetros de altura y con modelos acordes con la temporada del año; como ejemplo dijo que actualmente hay piñatas con figuras del Hallowen; antes vendió otras alusivas a la fiestas patrias y próximamente las hará con motivos propios de la Navidad y Fin de Año.
Explicó que para hacer una piñata primero hay que hacer el molde, luego dejarlo a secar todo un día; mientras tanto se cortan las tiras de papel y luego se diseña la vestidura, proceso que dura de tres a cuatro días.
Por eso a las personas interesadas se les pide que las encargue hasta con ocho días de anticipación para elaborarla a su gusto, inclusive si llevan una foto.
(Víctor Lara Martínez)