Yucatán

El ferrocarril Mérida-Progreso, en la Historia

Progreso, ayer y hoy

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PROGRESO, Yucatán, 24 de septiembre.- Ultimamente se han llenado espacios hablando del proyecto del Tren Maya, del de Yucatán, de La Plancha, donde estuvo la antigua estación de Mérida y ahora, se menciona el servicio ferroviario Mérida-Progreso, que quedó inoperable hace más de veinte años, por no ser necesario ese transporte, que manejaba la carga marítima y transportaba pasajeros.

En el tiempo mencionado sólo ha quedado a la vista los vestigios entre los manglares de la línea a este puerto y en la ciudad en algunos sitios parte de las vías que se utilizaban por los trenes de vía ancha y angosta y de la única línea directa que se quiso implantar hasta el viejo Muelle Fiscal, pero el transporte de carga ya estaba controlado por los camiones y sólo quedan algunos tramos que afloran sobre el pavimento en la vieja estación de vía angosta, sobre la calle 82.

Se habla ahora de entregar la línea Mérida-Progreso, cuando en realidad, dicho servicio ya no existe.

El ferrocarril Mérida-Progreso en los años 90 del siglo pasado hizo un experimento transportando pasajeros, principalmente trabajadores, pero no resultó y hace más de veinte años, el ferrocarril quedó para la historia, porque las carreteras y los transportes como camiones, tráileres y contenedores son los que realizan el movimiento, pues el ferrocarril, como ya dijimos,solamente es un sueño.

Secretaría de Pesca del Estado, necesaria

Según peticiones que se hacen en los trabajos marítimos, es muy necesaria una Secretaría de Pesca estatal, debido a que en la Península tenemos la más rica fuente pesquera y hay que impulsarla, cuidarla y protegerla a través de una institución que se preocupe por ella.

Sólo hemos tenido una especie de Dirección que hace lo que puede, pero sin poder tener la influencia que se requiere para resolver difíciles problemas y darle a la fuente la fuerza que necesita.

En esa dependencia habría desde luego hombres competentes, conocedores y con la influencia que se requiere para obrar.

Desde hace tiempo ya se hubiera instituido esa instancia estatal, pues si tenemos Secretarías que no son para cuidar e impulsar lo que no produce, en cambio no le hemos dado oportunidad a la pesca, que ha sido la más importante reproductora y en parte, sostenedora de la economía de esta región.

Las despedidas de temporada

Recordando las temporadas de otros tiempos que hoy las despiden en vehículos de carretera, en otros tiempos eran un espectáculo y el pueblo estaba presente para decir adiós.

La despedida (como no había otra forma de hacerla) era en las estaciones del tren el 31 de agosto, en la estación de vía angosta y el 1 de septiembre en la de vía ancha. ¡Qué espectáculo tan ruidoso nos ofrecían esos momentos entre los temporadistas que habían estado para disfrutar la última semana y preferían tomar el tren de vía angosta de verano, que salía entre las 10 y 11 de la noche!

Era, además, muy peligroso, porque mucha gente, debido a que rebosaba, la gente se acomodaba en los vagones de carga que agregaba la empresa por falta de carros de pasajeros y también se veía otra escena muy temeraria de hombres y hasta niños que se subían a la cima de los carros y así viajaban hasta Mérida, con el riesgo de caer y matarse en el viaje; toda la gente que los despedía llenaba la estación de vía angosta y los alrededores.

La otra salida de temporadistas era el 1 de septiembre a las 10:30 de la mañana en el tren de vía ancha. Las familias viajeras llegaban unos con sus bolsas de tela, otros con sus maletas y no pocos llevando sus ropas en las manos, bien cargados de todo lo que habían llevado para las vacaciones.

También la estación frente a los portales y las calles que la rodeaban rebosaban de progreseños que se presentaron a despedir a los vacacionistas.

Prevenir en caso de huracanes

La Dirección Estatal de Protección Civil entregó a los veraneantes de este puerto y sus comisarías folletos sobre cómo actuar en caso de huracanes, informó durante su gestión el Lic. Salomón Mayorga Benavides, director de Comunicación Social de esa dependencia.

El funcionario agregó que este programa iniciará a partir de las 8 horas de mañana y que a las 10 horas se contempla una ceremonia en el Palacio Municipal con el alcalde, LAE Enrique Magadán Villamil; el director de Protección Civil en el Estado, Lic. Enrique Alcocer Basto; el director de la Policía Municipal, QBB Ernesto Martínez Ordaz; y el titular de Protección Civil en este puerto, Lic. Carlos Recio Mendicuti.

Señaló que este programa tiene la finalidad de informar a los veraneantes de toda la costa yucateca las medidas a tomar en caso de presentarse un ciclón, debido a que estamos en temporada de huracanes.

“Este programa se implementó desde el comienzo de la presente temporada de huracanes en El Cuyo, y se ha hecho extensivo a toda la costa, para finalmente concluir en Progreso, debido a que en este puerto y las comisarías de Chelem, Chicxulub y Chuburná hay una franja de casas veraniegas en donde se alberga un gran número de temporadistas”, precisó.

Explicó que parte del programa consiste en ofrecer folletos en los que se indica cómo se comporta un huracán y las medidas a tomar en forma preventiva. “Además, los veraneantes recibirán una plática personal, pues elementos de Protección Civil los visitarán casa por casa parw que estén enterados de cómo se deben actuar en caso de que se presente este tipo de contingencias”, reveló.

Finalmente, recalcó que según el apoyo que reciban de parte del ayuntamiento de Progreso será el tiempo que dure el programa.

El malecón, un escaparate para lucirse

El malecón ha cambiado mucho en los últimos años, ya que ahora es un verdadero escaparate, sobre todo de mujeres que van a ese lugar a lucir sus cuerpos.

La otra cara, ya lo saben todos, es por las noches, cuando puede verse lo que nuestros padres nunca imaginaron que pudiera ocurrir.

El malecón ya no es el sitio que el doctor Alvaro Torre Díaz (Gobernador) puso a disposición de las familias en 1929 para la expansión, sino que ahora es para la expansión de la gente pero a la manera de este siglo.

¿Para qué íbamos al malecón antes? ¿Había mujeres en bikini que casi dejaban al descubierto todo? ¿Individuos conduciéndose con todo el libertinaje que quisieran? ¿Cervezas y licores? ¡No, nada de eso! Si alguien lo hubiera hecho, habría sido una falta de respeto. Una afrenta a la sociedad.

Al malecón iba la gente más bien para admirar rostros. En las temporadas se escuchaban frases como: “¡Qué guapas nuestras progreseñas!”

La costumbre era ir a ese paseo para oler el perfume que despedían las mujeres, admirar el paisaje y escuchar música de los viejos compositores. Las melodías que transmitían las ortofónicas.

Los novios, agarrados de la mano, siempre estaban junto a los padres diciéndoles cosas amorosas que sólo ellos escuchaban.

Si quería uno ver algo más de la mujer, sería una parte del tobillo a la rodilla, los vestidos estaban debajo de ésta y se usaba mucho el calcetín o “chapín”.

Los muy morbosos le comunicaban al amigo en secreto: “¿Ves?, ¡está velludita, velludita!”.

Entonces no se soñaba que algún día entrase la moda de la hoja de afeitar.

Recuerdan los viejos que la hoja sólo la usaban las bailarinas que venían en las compañías, porque la pierna era su atractivo.

Nuestras bellezas “partían plaza” en el malecón con esa forma tan recatada de vestir, despidiendo perfume y alegrando el lugar con el gracioso contoneo proverbial de la mujer yucateca.

En estos tiempos, los que van al malecón sólo miran hacia abajo o hacia el pecho, sobre todo en los días que se llena la playa de turistas.

“¿Ves eso?”, murmuran los mirones. Así son las insinuaciones que se escuchan por las mañanas; y de noche el panorama es otro. Se ven cosas que para muchos “son travesuras de los muchachos”, “cosas del tiempo”.

Los tiempos han cambiado. El panorama del malecón es otro: día y noche.

Interesante compilación de obras de Jorge Esma

Hace ya algunos ayeres, quien escribe estas líneas recibió la visita de Jorge Esma Bazán en este puerto, llegaba a Yucatán para llevar a cabo una importante labor de promoción y difusión cultural, abriendo un amplísimo panorama en los ámbitos públicos y en la creación. Han pasado los años y nos han unido distintas causas por la cultura y el engrandecimiento de Yucatán.

A lo largo de los años, Jorge ha desplegado una capacidad creadora contando con 10 obras de teatro y unas 30 puestas en escena.

El miércoles pasado, en el Instituto de Historia y Museos del Estado de Yucatán, se llevó a cabo la presentación de su obra El exilio de los sueños, acto que tuvo lugar en el marco de la semana cultural con motivo de la edición del Atlas Histórico y Cultural de Yucatán.

A fin de cumplir con los cánones literarios, se realizó una lectura dramatizada a cargo de los actores y actrices Francisco Martín, Silvia Káter, Ligia Barahona, Martín Kuburu e integrantes de la Compañía de la Escuela de Teatro de la ESAY, quienes tuvieron a su cargo diversos fragmentos del título que compila seis obras de teatro escritas por el Maestro Jorge Esma Bazán.

El prólogo de la obra está a cargo de Marcela del Río y contiene interesantes entrevistas con José Ramón Enríquez, Luis de Tavira, Ligia Barahona y Alejandro Ordorica Saavedra.

La presentación inició con lecturas del prólogo a cargo de Silvia Káter y Francisco Marín, quienes desplegaron con gran precisión los matices de la vida y obra del autor, resaltando principalmente los aspectos más relevantes del teatro mexicano de vanguardia que surge en los años 60 y que es el momento justo en el cual se forja Jorge Esma, con la interrogante de por qué restringirse a dirigir a un autor si se pueden llevar a la escena las vicisitudes colectivas de nuestra época.

El autor le da una ojeada a la dramaturgia de 6 obras sin pretender descubrir sus misterios, porque eso lo deja reservado a los lectores y espectadores del teatro.

La primera obra fue “Claudio, donde los árboles”, donde el autor estructura su drama presentando distintos marcos definitorios de la infancia.

Le sigue “La burbuja vagabunda”, siempre de corte infantil, en donde se advierte un deseo del autor de no parecer didáctico ,aunque hayan enseñanzas de valores y rechazo de las conductas sociales negativas que deben rechazar los niños.

En la obra “Atila” se abordan temas como la guerra fría y la significación propia del nombre de este guerrero que por donde pasaba dejaba de crecer la hierba.

Las noches de los payasos negros, en donde, en varios momentos, se denota una visión nada prometedora de mundo por la corrupción, la demagogia, el abuso de poder, la simulación y la hipocresía de la clase política con énfasis en la mexicana.

“El carcelero”, obra que afirma la culpabilidad de todos al refugiarse en lo superfluo, cayendo en un juego de colores, el carro del año, ropa de marca, el club, la casa de campo, etc. Todo son apariencias.

Por último “Mariposa monarca”, obra muy interesante que expone un doble discurso, el silenciado y el explícito, sobre el asesinato de Luis Donaldo Colosio.

También las anécdotas divierten

Pensará el lector que los mejores sitios para observar son: el faro, los altos del Palacio Municipal o la Casa de la Cultura, por ser los de mayor elevación.

Claro que para admirar el bonito panorama de nuestro puerto es desde el faro, donde se aprecian los rincones más bellos de Progreso.

Sin embargo, los sitios más atractivos para muchos han sido el malecón, por las bellezas que allí desfilaban y en el pasado, los muelles de madera Fiscal y Benito Juárez, donde estaban los miradores que tenían más atractivos para los fisgones.

Como estaban construidos de madera (tablones), la piezas tenían una separación de seis a ocho centímetros, que permitían ver desde abajo a las personas que desfilaban encima para ir al atracadero o de retorno después de las actividades, así como también ver a los pasajeros y familias que iban a despedirlos.

Los individuos (golfos y ociosos) que no tenían otra cosa que hacer, permanecían largo tiempo debajo de los muelles para ver desde las rendijas a todos aquellos y aquellas que caminaban sobre los tablones, especialmente a las mujeres en los días de mayor movimiento.

Eran tan cínicos que a veces se escuchaba a algunos de ellos decir “ven, cuate, por aquí se observa mejor”.

Fue durante mucho tiempo el observador de los vagos y malvivientes que vivían debajo de los muelles o de los fisgones que se posesionaban de esos lugares en los días (especialmente) en que llegaban o salían barcos con pasajeros. Antes que se olvide, recordamos este pasaje del puerto cuando existían los viejos muelles de madera donde se realizaba todo el movimiento marítimo de Progreso.

Claro que en ocasiones, los mirones recibían una descarga de insultos de las mujeres que por debajo los estaban mirando.

Humorismo Porteño

En la actualidad, por el bajo sueldo, la carestía de los alimentos y la Comisión Federal de Electricidad que se lleva casi todo lo que se gasta, ya no se puede ahorrar como se hacía antes. Todo el salario se gasta y en ocasiones hay que salir a prestar o pedir ayuda al vecino.

(R. F.B.)