Campeche

Obsoleto el panteón municipal

PALIZADA, Campeche.- Saturado en la gran parte de su superficie y sin condiciones para seguir creciendo se encuentra el Panteón Municipal y que fue construido hace 207 años en las confluencias de la calle Juárez con García Jurado e Hidalgo, y que a lo largo de sus más de dos siglos ha sufrido tres ampliaciones pero cada vez los espacios se han ido reduciendo ya que es el principal sitio en donde son enterrados cuando menos el 90 por ciento de los lugareños que van muriendo.

El historiador y cronistas José Jesus Espinosa Mateo, relata que el panteón municipal que reúne a miles de fieles difuntos y que durante estas fechas del 1 y 2 de noviembre congrega a sus familiares en torno a sus tumbas para recordarlos, a lo largo de su historia ha sufrido los embates de la naturaleza sobre todo del río Palizada, y su superficie fue creciendo debido a que gobiernos en diversas épocas compraron terrenos aledaños para poder tener espacios suficientes, pero que con el tiempo han empezado a hacer insuficientes.

El primer panteón, afirma el historiador fue construido en 1782 y se ubicó en lo que hoy es el centro histórico, mismo que fue desapareciendo al dar inicio la construcción de la iglesia Parroquial del Sr. San Joaquín en 1793, pero durante 19 años más se continuó enterrando a los muertos en los terrenos que ocupaba el camposanto y que quedaban fuera del perímetro donde se levantaba el templo, e incluso cuando se hicieron construcciones a sus alrededores al hacer las excavaciones fueron encontrados los restos de muchos cuerpos, ya que eran sepultados en la tierra.

En 1812 se adquirió una hectárea que es el sitio en donde se encuentra actualmente y se empezó a construir el nuevo panteón frente al rio Palizada y en una zona para esos tiempos fuera del pueblo, sin embargo con el paso del tiempo y debido a la fuerte corriente del caudal esta zona se fue desbarrancando, lo que provoco que en una creciente parte de las bóvedas que se encontraban más cercanas a la orilla terminaran siendo arrasadas por el agua.

Recuerda Espinosa Mateo que a mitad del siglo pasado y para tratar de evitar un poco la erosión del terreno, se llevó a efecto la construcción de la barda perimetral, y se colocó una puerta similar a la que hoy luce a la entrada del panteón y se adquirió un anexo de terreno donde se ubica lo que hoy se conoce como panteón nuevo.

Sin embargo, la medida no fue suficiente y la fuerza del río sobre todo en crecientes, siguió llevándose el alto barranco por lo que se hizo la solicitud al gobierno del estado para evitar que se continuara teniendo los embates de la naturaleza, por lo que al construirse el malecón de la ciudad este problema se acabó y se cambió la entrada sobre la calle García Jurado donde finaliza la calle Juárez y que es donde se encuentra actualmente.

Durante estos más de 200 años del panteón ha aumentado su superficie en cuatro ocasiones, por lo que actualmente tiene cerca de dos hectáreas; estos anexos son el ya mencionado conocido como panteón nuevo, otro más adquirido en el gobierno de Luis Ayala Menéndez, otra fracción, más se adquirió siendo alcalde Raúl del Rivero Quintero, donde se construyeron bóvedas y criptas para quienes no cuentan donde enterrar a sus muertos, y la última donde se crearon 90 lotes y que fue asignados a igual número de socios del ejido Palizada.

En el municipio hay dos panteones más, uno de ellos en la comunidad del Juncal y otro en Santa Isabel, este último bardeado y con capacidad para más de cien bóvedas, que hasta el momento muy pocos ha sido utilizado para llevar a depositar a los muertos y es que una buena parte de quienes viven en esta demarcación tiene bóvedas en el que se encuentra en la cabecera municipal.

(Texto y fotos Julio Gutiérrez)