“Ni los engañamos, ni los chamaqueamos; el retraso en relación con el pago del aguinaldo y retroactivo a jubilados y pensionados obedece a procesos administrativos y fiscales obligatorios”, justificó la rectora de la Universidad Autónoma del Carmen (UNACAR), Sandra Martha Laffón Leal, al desestimar las críticas de los inconformes que la señalan como mala administradora y como responsable de un mensaje de desconfianza en la institución educativa.
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Luego de que este sector manifestara inconformidad por el retraso y señalara que el pago podría extenderse hasta el 23 de enero, la rectora precisó que en ningún momento se mintió a los trabajadores retirados y explicó que el proceso depende estrictamente del cierre fiscal del ejercicio anual, particularmente del capítulo 1000, que corresponde a recursos etiquetados exclusivamente para el pago de personal activo.
Subrayó que, por normatividad fiscal y contable, dichos recursos no pueden utilizarse para otros fines mientras no se realice el cierre formal y se determine si existen saldos disponibles. Detalló que una vez realizado el cierre fiscal el 31 de diciembre, se identificó un remanente que pudo ser depositado en el fideicomiso de jubilaciones y pensiones, trámite que se concretó ese mismo día. Sin embargo, aclaró que a partir de ese momento se debe cumplir con una serie de procedimientos administrativos y legales, que incluyen autorizaciones de la Dirección General de Universidades, instancias federales y aprobación del Consejo Universitario.
Laffón Leal explicó que, al tratarse de un nuevo año fiscal, no es posible retirar el recurso del fideicomiso de manera inmediata, ya que se requiere elaborar la nómina, realizar trámites a través del área de Recursos Humanos y cumplir con los tiempos que marca la legislación vigente. Indicó que este proceso puede llevar al menos cinco días hábiles bancarios, además del tiempo de las autorizaciones internas, por lo que el periodo total puede extenderse a poco más de dos semanas, razón por la cual se notificó que el pago se realizará hasta el 23 de enero.
La rectora también señaló que se buscó apoyo extraordinario tanto de la federación como del gobierno estatal para cubrir el pago del aguinaldo y retroactivo, sin embargo, dicha ayuda no llegó. Precisó que el monto requerido es de aproximadamente 9.5 millones de pesos, cifra menor a la del año anterior, cuando se necesitaron alrededor de 15 millones, lo cual atribuyó a un manejo más eficiente de los recursos universitarios.
Resaltó que durante todo el año las quincenas de jubilados y pensionados se pagaron puntualmente, y que únicamente quedaron pendientes el aguinaldo y retroactivo debido a las circunstancias administrativas ya expuestas. Por ello, rechazó los señalamientos de incumplimiento generalizado y afirmó que la universidad ha cumplido de manera responsable con sus obligaciones laborales.
En relación con la preocupación sobre el pago de la quincena del 15 de enero, la rectora aseguró que este recurso está garantizado para jubilados y pensionados, incluso con mayor certeza que el pago a personal activo, ya que el subsidio federal correspondiente a este último aún no ha sido depositado. No obstante, confió en que, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, se recibirá el apoyo necesario para cumplir también con ese compromiso.
Finalmente, reiteró que existen recursos suficientes para cubrir los pagos a jubilados y pensionados, y que el único obstáculo ha sido el cumplimiento de los procedimientos administrativos y legales que exige la normativa. Afirmó que el pago del aguinaldo y retroactivo se realizará una vez concluidos dichos trámites y pidió comprensión ante una situación que, aseguró, está completamente fuera de cualquier intención de incumplimiento.