Viajes con gastos entre los mil 200 y hasta dos mil pesos para que no te den medicamentos en el Hospital Psiquiátrico de Campeche, representan un severo problema para habitantes de la Península de Atasta, quienes denunciaron las dificultades que enfrentan para conseguir las medicinas, algo que no solo afecta a una familia, sino a muchos habitantes de comunidades alejadas que no cuentan con los recursos para costear tratamientos de manera particular.
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José Antonio Alcocer Heredia, habitante de la comunidad de Atasta Pueblo, denunció que obtener los medicamentos que requiere su esposa, quien padece una enfermedad que la obliga a acudir regularmente al hospital psiquiátrico en la capital del estado, se ha convertido en un calvario.
De acuerdo con su testimonio, el pasado 27 de marzo acudió a una consulta médica en Campeche, sin embargo, en la farmacia del hospital únicamente le surtieron una parte del tratamiento debido al desabasto. Señaló que medicamentos clave como la gabapentina de 300 mg y la quetiapina no estaban disponibles, lo que lo ha obligado a comprarlos por su cuenta.
Explicó que cada viaje desde Atasta hasta la capital representa un gasto considerable, que puede alcanzar entre mil 200 y hasta dos mil pesos, considerando transporte, traslados internos y la compra de medicinas. Uno va con la esperanza de conseguir el tratamiento y regresa con las manos vacías, lamentó.
El afectado también señaló que la falta de medicamentos lo ha obligado a utilizar el apoyo económico que recibe como adulto mayor para cubrir los gastos médicos de su esposa, situación que, asegura, ha impactado negativamente en su economía familiar. Con recetas en mano, carnet de citas y tickets de compra de farmacias particulares, don Alcocer Heredia dijo sentirse triste y enojado, porque siente que es una burla que las autoridades lleguen y afirmen que hay medicinas cuando en la práctica se sabe que es mentira.
Asimismo, denunció deficiencias en otros servicios de salud, pues el día que él viajó por las medicinas de su esposa a Campeche, ella tenía cita en el Centro de Salud de Atasta, pero resulta que no le pudieron dar la receta por fallas en equipos médicos y problemas administrativos que impidieron incluso la emisión de recetas, lo que agrava la situación.
Alcocer Heredia manifestó su preocupación por el impacto emocional y físico que esta situación le ha generado, al asegurar que la falta de atención médica adecuada pone en riesgo la salud de su esposa y la estabilidad de su familia, sobre todo cuando él está bajo tratamiento porque en unos meses es candidato a la colocación de un marcapasos.
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JGH