Internacional

Estados Unidos busca recomponer la alianza con Europa bajo el nuevo orden de Trump: mensaje clave de Marco Rubio en Múnich

En la Conferencia de Seguridad de Múnich, Marco Rubio aseguró que Estados Unidos no pretende romper con Europa, pero dejó claro que la relación transatlántica se redefinirá bajo la visión estratégica de Donald Trump.

Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos / AP

En un contexto de fricciones diplomáticas y amenazas comerciales, Estados Unidos envió un mensaje de aparente distensión a sus aliados europeos. Durante su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Washington no busca romper con Europa, sino fortalecer una relación histórica que, dijo, sigue siendo estratégica para ambas partes.

El posicionamiento llega tras meses de desencuentros derivados de advertencias arancelarias y de la polémica postura del presidente Donald Trump sobre Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca.

Ante líderes políticos y militares del continente, Rubio enfatizó que Estados Unidos desea una Europa sólida y resiliente, recordando que los conflictos del siglo XX demostraron que el destino de ambas regiones está interconectado.

El tono contrastó con declaraciones previas del vicepresidente JD Vance, quien en el mismo foro criticó duramente a Europa por lo que consideró un debilitamiento de valores fundamentales como la libertad de expresión. Aquellas palabras alimentaron la percepción de un giro drástico en la política exterior estadounidense.

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Si bien el discurso fue conciliador en la forma, el fondo dejó clara la postura de la Casa Blanca: la revitalización del vínculo transatlántico deberá alinearse con la visión estratégica de Trump. Rubio sostuvo que el escenario global ha cambiado y que las estructuras multilaterales necesitan reformas profundas.

Cuestionó la eficacia de la Organización de las Naciones Unidas frente a conflictos recientes como Gaza y Ucrania, y defendió un liderazgo estadounidense más decidido ante amenazas globales.

Afirmó que no se trata de abandonar el sistema internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial, sino de reconfigurarlo bajo nuevas prioridades.

Reacciones en Europa: alivio moderado y cautela estratégica

Las reacciones europeas combinaron reconocimiento y prudencia. El ministro alemán Johann Wadephul valoró el discurso como una señal positiva, aunque el titular de Defensa, Boris Pistorius, advirtió que la alianza debe respetar la soberanía e integridad territorial de todos los miembros de la OTAN.

Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, recordó que la controversia sobre Groenlandia no está cerrada.

En paralelo, el ministro francés Jean-Noël Barrot subrayó que Europa continuará su estrategia de fortalecimiento autónomo, más allá de los mensajes tranquilizadores provenientes de Washington.

El mensaje estadounidense fue recibido con aplausos, pero también con la conciencia de que la relación transatlántica atraviesa una etapa de redefinición profunda, marcada por un equilibrio delicado entre cooperación histórica y nuevos intereses nacionales.

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