En el Teatro de la República, durante la ceremonia por el 109 aniversario de la Promulgación de la Constitución de 1917 encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, lanzó un mensaje con tono político y de Estado: en un contexto de presiones internacionales, dijo, la defensa de la soberanía no admite ambigüedades.
El acto reunió a representantes de los tres Poderes de la Unión y mandatarios estatales, en un escenario simbólico donde se firmó la Carta Magna.
En su intervención, Kuri recordó que la Constitución ha sido el documento que dio rumbo institucional al país y sostuvo que México es —y debe seguir siendo— una República democrática, representativa, laica y federal.
Bajo esa premisa, advirtió que el país enfrenta un momento de tensión externa “como no se veía” desde episodios históricos del siglo XX y subrayó que la respuesta debe ser de unidad nacional.
“México no acepta dictados extranjeros”: el mensaje de soberanía
El gobernador afirmó que la herencia constitucional obliga a preservar la independencia nacional y el derecho a la autodeterminación.
En esa línea, lanzó una frase dirigida a fijar postura: México, afirmó, no admite instrucciones de nadie, no negocia su integridad y no pone en juego su dignidad. El mensaje buscó colocarse como respaldo institucional en medio del clima internacional y del debate sobre presiones externas hacia el país.
“Doctora presidenta, no está sola”: respaldo político a Sheinbaum
Frente a la presidenta y a los poderes públicos, Kuri hizo explícito su apoyo: “no está sola, cuente con nosotros”, dijo, y llamó a mantener “firme el timón” para superar la tempestad.
También sostuvo que, ante escenarios difíciles, no hay “presión admisible” ni “compromiso justificable” que deba anteponerse a la independencia nacional, y enmarcó la lealtad institucional como una obligación con las futuras generaciones.
Reforma electoral y justicia: dos “escudos” ante tiempos difíciles
Kuri planteó que los retos actuales demandan fortalecer dos pilares: democracia y justicia. Sobre el terreno electoral, pidió construir una reforma con consenso y advirtió contra retrocesos: elecciones sin competencia real o con árbitros sin confianza pública.
En paralelo, defendió cambios para ampliar el acceso a la justicia y presumió la propuesta queretana que combina elección por voto y mecanismos alternativos como mediación, conciliación, arbitraje y justicia cívica para conflictos cotidianos.
El cierre fue una invitación a bajar la confrontación: menos insulto y más diálogo, sostuvo, con un objetivo político claro: respaldar a la presidenta y, al mismo tiempo, colocar a Querétaro como actor que busca incidir en la agenda nacional desde el terreno institucional.
Por Esto! en Whatsapp: sigue aquí nuestro canal
IO