APARENTE FILTRACIÓN DE un proyecto de iniciativa que se venía cocinando en el Congreso del Estado encendió focos rojos en más de una ofi cina del sector inmobiliario. La reacción no tardó de un grupo relevante de expresidentes de la Canadevi. El fondo del asunto es claro: regular el mercado inmobiliario. Pero la forma es lo que está generando ruido.
Según lo que circula, la iniciativa apuntaría a imponer certifi caciones obligatorias y un registro estatal de asesores, dejando fuera –curiosamente– a los equipos comerciales internos de los grandes desarrolladores. Es decir, la vara no sería pareja. En medio del jaloneo aparece la AMPI, organización que desde hace años empuja la profesionalización del sector. Sin embargo, hay quienes aseguran que, bajo el discurso de orden y legalidad, también se esconden intereses particulares de integrantes de la asociación, particularmente de Sergio Cuevas, quien forma parte de la actual directiva de la AMPI, posición desde donde presuntamente pretende imponer sus intereses económicos.
La lectura política se pone más interesante: se presume que Ivonne Ortega estaría intentando ampliar su radio de infl uencia, operando –dicen– a través de Cuevas. Movimiento fi no, pero con implicaciones directas en un sector que mueve millones y defi ne buena parte del crecimiento urbano del estado.
¿El verdadero objetivo? Meterle freno al negocio de los llamados “lotes de inversión”: tierra vendida en el monte, sin servicios, sin certeza jurídica y con facilidades otorgadas –en muchos casos– por gobiernos municipales. Todos, salvo Mérida, apuntan algunos. Así, lo que parece una iniciativa técnica para ordenar el mercado, en realidad perfi la una batalla de intereses: gremios que buscan cerrar fi las, políticos que buscan control y un mercado que por años ha crecido en la delgada línea entre la oportunidad… y el desorden. Habrá que ver quién gana esta partida: si la regulación o los intereses que la moldean.
COMO YA SE había comentado en entregas anteriores de esta columna, el expriista Carlos Pavón Flores habría tomado distancia defi nitiva de la senadora Verónica Camino Farjat, con quien hasta hace no mucho presumía una cercanía de primer círculo. ¿El motivo? Se resume sin rodeos: promesas que no se tradujeron en posiciones. Pavón habría apostado a que esa relación le abriría puertas en la administración pública –estatal o federal–, pero esas oportunidades nunca llegaron.
De ahí su nueva apuesta: una fi rma bajo el nombre de “CIAP”, presentada como consultoría estratégica, jurídica, administrativa y política. Según él, es experto en diseño de campañas, operación territorial y la instalación de war rooms con supuesta capacidad de llevar candidatos al triunfo.
Pavón habría recorrido ya cerca de 50 municipios, sin distinción partidista, tocando puertas y ofreciendo sus servicios a alcaldes y aspirantes. Un enfoque pragmático –o fl exible, según quién lo mire– en un mercado político donde las lealtades suelen adaptarse a la coyuntura. A pesar de la gira, las reuniones y una estrategia de promoción, no habría logrado concretar ningún contrato y ya comenzó a desesperarse.
DEJAN SOLO AL Secretario de Educación, porque resulta que los confl ictos laborales mal llevados por otras áreas suelen avanzar en silencio hasta que estallan. El episodio más reciente habría encendido las alertas: una multa superior a los 30 mil pesos que el propio Juan Balam habría tenido que cubrir de su bolsillo, derivada de un desacato por incumplir un laudo laboral.
El caso lo promovió el profesor Angelo Maico Cuevas Alpuche, quien denunció despido injustificado… y terminó obteniendo una resolución que, según versiones, no fue atendida en tiempo y forma. Al interior de la dependencia se comenta que existiría una acumulación de laudos en condiciones similares: resoluciones que el área jurídica habría recomendado atender, pero que se han ido postergando bajo una lógica de “patear el problema” hacia adelante. Una estrategia que, como suele ocurrir, termina regresando en forma de sanciones y presión mediática.
Y justo ahí entra otro elemento que ha comenzado a escalar. La maestra Lucía del Rosario Canul Cetina llevó su caso a redes sociales, acusando públicamente al secretario de dilatar su situación y hacerla dar vueltas innecesarias. De nuevo, el mismo patrón: un confl icto por presunto despido injustifi cado que no encuentra salida.
EL CASO DE Francisco Torres Rivas y la JAPAY empieza a perfi larse como un foco rojo que no logra disiparse. Lo ocurrido en Caucel –donde vecinos salieron a manifestar su molestia por semanas sin suministro de agua– parecía ya un punto crítico. Sin embargo, lejos de resolverse, el problema no sólo persiste… se extiende.
Ahora, el epicentro estaría en la zona de Los Héroes, al oriente de Mérida, donde habitantes han comenzado a alzar la voz por una situación que, aseguran, ya rebasó cualquier margen de tolerancia: fugas de agua que llevan meses sin ser atendidas. No se trata –subrayan– de atención parcial o tardía, sino de casos que simplemente han sido ignorados durante largos periodos.
Torres Rivas habría atribuido la escasez al uso de presurizadores domésticos, señalando que estos equipos alteran la distribución del agua. Sin embargo, la explicación ha sido recibida con escepticismo, ya que los reclamos actuales no giran únicamente en torno a la presión del sistema, sino a la falta de reparación de fugas visibles y constantes que siguen desperdiciando el recurso.
En distintos círculos se comenta que el nivel de inconformidad ha obligado a buscar alternativas para disminuir la exposición del funcionario, incluyendo versiones sobre una posible tarea en Kanasín, en algún encargo político para contener el daño.
TREMENDO ENREDO EL que se armó –y a contrarreloj– en la antesala de uno de los eventos musicales que prometían mayor convocatoria este fi n de semana en Mérida.
El cartel presumía la presencia de los DJs Tom and Collins, con sede originalmente en la ex hacienda de Cholul, un espacio que había sido anunciado desde hace meses como el punto de encuentro para el concierto. Todo parecía en orden… hasta que dejó de estarlo.
La sorpresa llegó cuando el equipo de avanzada aterrizó en la sede y se topó con un escenario completamente distinto: el inmueble se encontraba clausurado por el Ayuntamiento de Mérida, presuntamente por incumplimientos en permisos y regulaciones. Un golpe logístico que, a pocos días del evento, obligó a replantear todo.
En cuestión de días, los organizadores habrían conseguido una nueva sede: la Hacienda Susulá, donde ahora se pretende llevar a cabo el evento programado para este sábado. Un cambio de última hora que, si bien resuelve el problema inmediato, abre otros frentes.
Algunos regidores del cabildo meridano, según versiones, han señalado que la hacienda originalmente contemplada en Cholul ya venía arrastrando observaciones por diversas irregularidades. Y más aún: advierten que el nuevo recinto tampoco estaría exento de señalamientos en materia de cumplimiento normativo.
DE NUEVO EN el Patronato Cultur comienza a asomarse un cuello de botella que ya está generando ruido interno. El problema se ubica en la Dirección Jurídica. Desde la salida de Erika Torres López –quien ahora encabeza el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Yucatán–, el área no ha logrado estabilizarse. A varios meses de ese movimiento, la plaza de director jurídico sigue sin titular, lo que, según versiones internas, ha derivado en la acumulación de cientos de casos “atorados” en distintas materias.
La encargada actual, Glendy Millán, estaría enfrentando difi cultades para sacar adelante los asuntos del área. Se comenta que, ante la falta de experiencia en el cargo, ha tenido que recurrir de manera constante a la propia Torres López para recibir orientación e indicaciones.
Pero hay otro elemento que llama la atención. Dentro del mismo Patronato, algunos señalan que existe personal con el perfi l técnico para asumir o, al menos, apoyar de forma más directa la operación jurídica. En particular, mencionan a Eiter Vázquez, responsable del área de contratos, a quien describen como uno de los pocos cuadros con preparación sólida en la materia.
EL PASADO LUNES 20 de abril se nombró, mediante votación califi cada de los integrantes del Congreso del Estado, al nuevo titular de la recién creada Procuraduría de Justicia Ambiental y Urbana de Yucatán, que será encabezada por Carlos Eduardo González Flota.
¿Quién es este personaje? González Flota fue representante del PAN ante el Instituto Electoral Estatal y el INE en diversos procesos electorales desde principios de los años 2000, además de asesor de varios municipios blanquiazules y procurador federal ambiental en Yucatán, durante la época en que Patricio Patrón Laviada ocupaba ese mismo cargo a nivel nacional, posición a la que fue designado por el exgobernador.
Posteriormente, mantuvo vínculos con el PAN en distintas etapas, como asesor y representante. Carlos González cuenta con una amplia trayectoria; sin embargo, esa no habría sido la razón por la que el PAN no expresó objeción alguna. El partido dejó que la mayoría en el poder nombrara a un perfi l con cercanía partidista, aunque de distinto color político.
TRASCENDIÓ… QUE EN la Expo Decoración más de uno levantó la ceja cuando vieron a Salvador Vitelli Macías recorriendo pasillos como quien arma nido nuevo. No iba solo… y, entre lámparas, cojines y detalles fi nos, el funcionario no dudó en sacar la cartera, dicen que hasta rechazó el descuento que le ofrecieron.
¿El motivo? En corto ya corre la versión de que su cercanía con la diputada Naomi Peniche podría estar entrando en una nueva etapa.
No es la primera vez que ambos aparecen en la conversación pública como pareja: desde hace tiempo circulan versiones de que mantienen una relación cercana e incluso se les ha visto juntos en distintos espacios sociales y políticos. Y, por si faltaba contexto, parece que para ser candidato por Mérida… hay que estar casado.
Entonces ya hacen la cuenta: primero fue Rommel Pacheco, luego Ermilo Barrera Novelo… y ahora todas las miradas apuntan a Vitelli.
Así que la pregunta ya empezó a rodar entre pasillos y sobremesas: ¿se acerca boda… o solo están subiendo de nivel el romance? Porque en política –y en el corazón– nada es casual… y menos cuando ya están comprando decoración.
Porque tus incertidumbres políticas se convierten en apuestas… en el calor de abril, Todo es personal.