Quintana Roo

Perros adiestrados en la Guardia Nacional

Por Salvador Canto

Perros de la 10/a Brigada de Policía Militar, adiestrados para la detección de enervantes, explosivos, búsqueda y rescate, guardia y protección, así como rastreo, han sido sumados a los trabajos que realiza la Guardia Nacional en Quintana Roo a través de las dos coordinaciones.

Desde el arranque de operaciones de la Guardia Nacional, los binomios caninos se han sumado a estas acciones para que apoyen en las tareas de guardia y protección, búsqueda y localización de enervantes y explosivos, y búsqueda y rescate de cuerpos y rastreo.

Incluso, el trabajo para el que son adiestrados ya comenzó a rendir frutos en Quintana Roo, debido a que fue gracias al excelente olfato y la eficiencia en la forma en que son preparados, es que se pudo localizar en Isla Blanca los cuerpos de las tres personas que se encontraban desaparecidas desde el pasado 3 de agosto.

Los canes son entrenados para la búsqueda y detección de drogas, búsqueda y localización de explosivos, guardia y protección, rastreo y rescate, con lo que conforman el binomio canófilo (hombre-perro).

El Ejército cuenta con un Centro de Producción Canina, ubicado en San Miguel de los Jagüeyes, Estado de México, un campo militar donde se mantiene a casi medio centenar de sementales y hembras para la cría, de donde salen los animales a todo el país, que se encuentran distribuidos en los puntos de revisión e instalaciones castrenses para las operaciones de rutina.

Cada perro tiene un manejador y ahí es donde se integra el binomio canófilo y, de manera previa, en las ceremonias especiales, estos perros cumplen una función para integrar el cordón de seguridad.

La 10/a Brigada de Policía Militar cuenta con un Complejo Canófilo con equipo de la más alta tecnología, que incluso, los hace ser pioneros en el país para los procesos de rehabilitación de los perros.

Actualmente cuentan con 99 componentes o activos biológicos, como también son conocidos los canes, de las razas pastor belga malinois y pastor alemán.

En el Ejército Mexicano se adiestra al can detector de enervantes, utilizando sustancias químicas denominadas pseudodrogas, las cuales únicamente contienen el aroma característico del enervante y no su efecto adictivo, ya que es la asociación del aroma y el condicionamiento de ciertas conductas que dan como respuesta que el perro detecte el enervante.

Los químicos que emplean para el trabajo de los perros son aromas a heroína, mariguana, metanfetamina, cocaína y ahora también fentanilo.

Asimismo, productos que asemejan olor a cadáver ahogado, cadáver fresco y cadáver putrefacto, que se emplean para el desarrollo de los canes que efectúan la búsqueda y rescate.