Quintana Roo

Denuncian presunta explotación y maltrato de menores en empresa de venta de perfumes en el sureste

Madres de familia y exempleados acusan jornadas de más de 12 horas, violencia física, acoso y retención de salarios en una empresa con sucursales en Cancún, Mérida y Chetumal

Denuncian presunta explotación y maltrato de menores en empresa de venta de perfumes en el sureste
Denuncian presunta explotación y maltrato de menores en empresa de venta de perfumes en el sureste / Especial

Una grave denuncia ciudadana ha puesto en evidencia posibles prácticas de explotación laboral y maltrato físico contra menores de edad en un centro de trabajo cuya ubicación no fue revelada por motivos de seguridad, no obstante, que ha sido identificada como L.E., empresa dedicada a la distribución y venta de perfumes artesanales con diversas sucursales en Cancún, Mérida y Chetumal.

De acuerdo con el testimonio de E. Rodríguez, madre de familia de unos los jóvenes maltratados, en el lugar se estaría contratando a jóvenes menores de 18 años de edad para cumplir jornadas laborales que superan las 12 horas diarias, en condiciones precarias y sin garantías legales.

Según el relato de la madre de familia, los menores son trasladados a distintos poblados, donde enfrentan una carga de trabajo excesiva, disfrazada de cambaceo y escala de puestos de acuerdo con su “esfuerzo”. No obstante, mencionó que es en realidad un trabajo sin descanso, con un horario laboral inadecuado y baja remuneración económica que semanalmente no cruza el promedio del salario mínimo.

E. Rodríguez señaló que la jornada de trabajo de su hijo era de 08:00 a.m. a 08:00 p.m., es decir, 12 horas de trabajo. No obstante, los trabajadores en algunas ocasiones eran trasladados hasta algunos poblados de la Ribera del Río Hondo para vender los productos, por lo que el menor terminaba llegando hasta la 12 de la noche a su domicilio: “Se lo llevaban sin mi permiso, y eso que es un menor de edad. Eso hasta se puede tomar como ilegal”, señaló la testigo.

La madre de familia señaló que dicho ambiente laboral estaba marcado por el maltrato constante. Mencionó que los encargados recurren a pellizcos como método de presión, bajo el argumento de “hacerlos producir”.

Asimismo, declaró que los jóvenes pudieron observar acoso sexual por parte de los superiores: “le daban nalgadas a una muchacha sin su consentimiento” La denunciante señaló que su hijo ingresó al empleo por recomendación de un compañero de la escuela, ya que el primero enfrentaba una responsabilidad como padre primerizo pese a su corta edad: “Mi hijo tomó la decisión. Me han criticado por haber permitido que él entre a esa empresa, pero yo no sabía de los abusos que se vivían ahí, y me siento muy triste por ello, indignada, molesta e impotente”, aseguró.

Al notar irregularidades, decidió acudir personalmente al lugar y, al confirmar las condiciones, por lo que optó por retirarlo luego de que el joven laborara ahí aproximadamente 2 semanas: “No me contó al principio los abusos que vivía ahí, hasta que le vi los moretones y con tristeza me relató todo”.

Reveló que, al confrontar a los trabajadores, estos intentaron difamar al joven. Adjudicaron que este en realidad en un drogadicto y que contaba con demás vicios, sin embargo, toda acusación fue falsa, sin ningún tipo de prueba o evidencia.

De igual forma, mencionó que el menor no recibía su pago completo, ya que los responsables supuestamente realizaban cuentas falsas, argumentando pérdidas de productos para justificar la retención del salario. Por lo que acudió al área de conciliación y arbitraje del trabajo, y así le pagaron dos días de trabajo.

Señaló la madre de familia que, tras los hechos, teme ser víctima de agresiones por parte de los trabajadores de la compañía, así como teme que el menor de edad sea víctima de ataques sobre todo porque tendrá la cercanía de dicho amigo que lo metió al negocio y aparentemente ha negado todos los abusos con tal de quedar bien con la microempresa, motivo por el que no mencionó su nombre: “No pido dinero, solo quiero que las autoridades tomen cartas en el asunto urgentemente. Quiero prevenir que más muchachos vayan a perder su tiempo en este lugar, que los únicos que tienen ganancias son los dueños y encargados, mientras los jovencitos viven explotación y violencia”.

Tras su denuncia de manera pública, demás ciudadanos respaldaron su testimonio, pues aseguraron que la empresa ha tenido mala “fama” tanto en el sur de la entidad como en las demás sucursales: “A esa empresa le gusta contratar puro menor de edad.

Yo quise cubrir una vacante, pero me preguntaron mi edad, y como les dije que ya tengo más de 20 jamás se volvieron a contactar conmigo”, afirmó Fenix Ocampo.

Por su parte, Sabine Montufar señaló que ella ha atestiguado a los jóvenes durante la jornada laboral y afirmó “sí, todos son menores de edad”. Mientras que Aandre Chan señaló: “Con razón siempre andan contratando gente por lo mismo y el sueldo que pagan una miseria” Finalmente, L.Q. aseguró: “Yo estuve un tiempo con ellos, y sí hay de mucho qué hablar, porque te hacen caminar mucho en el sol, a parte tienes que vender perfumes para que te paguen de lo que vendes, te pagan te regañan y te hacen muchas cosas”