Vestigios arqueológicos asociados a ocupación prehispánica, entre ellos trampas de tepezcuintle, fueron localizados en cuevas, cenotes y cavernas situados dentro de la mancha urbana de Playa del Carmen, donde alrededor del 30 por ciento de los sistemas subterráneos explorados presenta evidencias de actividad humana antigua, informó el voluntario del proyecto de ciencia ciudadana dedicado al registro y monitoreo de estos espacios, Juan Carlos García.
El participante explicó que cada hallazgo es preservado en el sitio, se documenta de forma detallada y se notifica al Instituto Nacional de Antropología e Historia, instancia encargada de su resguardo y análisis, la cual intervino en al menos 10 ocasiones en los últimos años para colaborar en la recuperación y protección del material localizado durante las exploraciones.
Noticia Destacada
Descubren cueva de gran tamaño sobre la Carretera Federal 307 de Quintana Roo
Este trabajo se desarrolla en un contexto donde habitantes de asentamientos humanos solicitaron la instalación de biodigestores ante la ausencia de drenaje sanitario, con el fin de evitar la contaminación de los mantos acuíferos y ríos subterráneos que alimentan a los cenotes presentes en zonas como Las Torres y la comunidad Francisco Villa.
La ubicación exacta de las cavernas con presencia de vestigios se mantiene bajo reserva para prevenir actos de saqueo y daños al patrimonio, mientras continúan las labores de registro de estos sistemas que forman parte del subsuelo de la ciudad.
Los descubrimientos confirman la relevancia histórica y cultural de estas formaciones naturales, cuya conservación resulta prioritaria frente al crecimiento urbano y a posibles intervenciones sin supervisión especializada.
En la comunidad Francisco Villa se tienen identificados cuatro cenotes que son cuidados por los habitantes como espacios de uso común.
Al no contar con propietarios, los vecinos asumieron su protección con el objetivo de preservar el agua subterránea que abastece a la población.
En esa zona residen alrededor de 170 familias que requieren servicios básicos como suministro de agua potable y el mejoramiento de caminos de terracería para facilitar el acceso.
La carencia de infraestructura sanitaria provoca que los desechos orgánicos se filtren al subsuelo, situación que representa un riesgo para el entorno natural del que depende gran parte de la actividad económica del estado.
Por ello, los pobladores gestionan la instalación de biodigestores mediante un procedimiento administrativo que contempla la elaboración de una minuta comunitaria para formalizar la solicitud ante las autoridades municipales.
Los habitantes señalaron que únicamente dos de los cenotes de Francisco Villa son utilizados durante los fines de semana y que las entradas a estas cavidades son reducidas debido a su configuración geológica, lo que dificulta el acceso.
Noticia Destacada
Alerta por contaminación: hasta 80% de los cenotes urbanos del norte de Quintana Roo están en riesgo
En el asentamiento irregular Las Torres de la Paz también se reporta la presencia de estos cuerpos de agua, uno de ellos abierto y otro que ya se encuentra seco.
El resguardo de los cenotes y cavernas es considerado necesario tanto por su valor ambiental como por la información arqueológica que contienen.
Las exploraciones continúan bajo esquemas de documentación y monitoreo que buscan aportar datos para su conservación, mientras que las comunidades mantienen las gestiones para reducir los factores que puedan afectar la calidad del agua y la integridad de los sistemas subterráneos.