Yucatán

'Huirilo”, por persona ingenua e ignara

Roldán Peniche Barrera

Yucatán Insólito

Desde lejanos tiempos en nuestra península se llama “huiro” a la persona humilde. Pero también se le dice “huirilo”, y de la capital del país nos vino “naco” que viene a ser más o menos lo mismo.

El DRAE menciona “huiro/a” pero en otro registro muy diferente a nuestro yucatequismo.

No lo menciona en el sentido yucateco Santamaría.

No lo incluye en su vocabulario Rodríguez Cimé.

El único que lo registra es el Dr. Güémez Pineda:

wiro adj. Güiro. Despectivo para gente corriente (fem).

Por lo que se ve, Güémez toma prestada la definición de Fernando Espejo; también observamos que emplea la voz Wiro, con “W” en vez de Huiro con “H”.

Finalmente, expresa que “Wirilo” es lo mismo que “wiro”.

Veamos un ejemplo:

-¿Ha hablado Ud. últimamente con el Chikis, tío Pascual?

-No tengo nada que hablar con él.

-No, lo decía yo porque me sale con unas cosas que ni él mismo se las cree.

-¿Como qué, Elmerón?

-Dice que un tatarabuelo suyo inventó el “ketchup” y que su tío Remberto fue el primero que llegó a Sisal y…

-¡Ni sigas! Son puras “jaladas”.

-¿Ud. cree, tío Pascual?

-¡Hombe, el Chikis sólo es un “huirilo” que dice pura idiotez!

-¡Madre mía!

El amor y amar

(Reflexiones)

Según los diccionarios la palabra amor es un sustantivo que se define como un sentimiento que experimenta una persona hacia otra, o hacia otros asuntos relativos.

El amor como el odio son pasiones propias del ser humano, que se confirma cuando se dice: “tiene un amor apasionado”. Hay amor para todo: amor por los hijos, los padres, la pareja, la patria, el arte, la música, la literatura, la profesión, el Dios, y por allá, alguna frase cursi, cuando se dice: “Es el amor de mi vida”. Claro está, no puede haber “Amor de mi muerte”, por ser imposible que alguien lo pueda expresar. También los hay platónicos y sexuales, cuando se dice: Hacer el amor. Lo cual es imposible, porque según el diccionario, de la enquistada Real Academia, hacer es crear o producir de la nada. Lo que se hace con esta frasecita, es tan sólo amar sexualmente, o sea, realizar el coito.

En este conjunto de supuestas acciones endilgadas al sustantivo Amor, fijamos la atención, para poderlo comparar con el verbo amar.

Los diccionarios nos dan poca información del verbo amar. Sólo nos dicen que es “sentir, desear y, o realizar un acto sexual”.

Cuando nos referimos a un sustantivo, éste, para que lo sea, tiene que contener sustancia y esencia, como lo aseguraban los tres filósofos clásicos de la Grecia; por lo tanto, los vocablos amor, odio, tiempo, espacio y otros más, carecen de contenido y de esencia, por lo cual son considerados virtuales, y sólo son utilizados como un recurso idiomático.

Todo lo relativo al sustantivo virtual Amor, se hace realidad en el verbo amar. Realidad y acción del ser humano: yo amo, tú amas, él ama. El gerundio nos lleva a la constante realidad del verbo amar: amando. Y para lograrlo se requiere amarse a sí mismo; sin este requisito, es imposible amar a los demás. Concluyamos la acción del verbo amar con el apotegma: “Ama a los demás como a ti mismo”. Nunca digas “lo hago por amor”, porque esto, tan sólo es, la mejor forma de hacerse Pendejo. Un abrazo, Alberto Loría Trejo.