El cierre de 2025 para la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Yucatán arrojó un balance de resultados que reflejan no solo cifras favorables, sino también una estrategia operativa profundamente orientada a la proximidad social, la coordinación interinstitucional y la respuesta integral ante condiciones cambiantes en materia de seguridad.
En entrevista con POR ESTO!, el comandante Luis Felipe Saidén Ojeda, titular de la SSP, describió un contexto dinámico para la seguridad en la entidad: mayor movilidad regional, intentos de expansión de conductas delictivas desde otras regiones y la permanente necesidad de fortalecer la percepción ciudadana de seguridad. Frente a ello, afirmó que la combinación de trabajo operativo, colaboración ciudadana y respaldo institucional ha sido clave para consolidar resultados verificables.
Cifras que ubican a Yucatán como referente del país
Los datos oficiales disponibles indican que Yucatán se mantiene entre las entidades con menores niveles de criminalidad en el país.
Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), al cierre del primer semestre de 2025 la incidencia delictiva fue de apenas 17.2 delitos por cada 100,000 habitantes, frente al promedio nacional de 126.2. Esto posiciona a la entidad como la tercera con menor registro delictivo en México.
En Mérida, capital del estado, la tasa acumulada al primer trimestre de 2025 fue de 58.3 delitos por cada 100,000 habitantes, lo cual la sitúa como una de las ciudades con menor incidencia delictiva entre las capitales mexicanas reportadas.
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El contexto nacional muestra también una tendencia a la baja en homicidios, con una reducción aproximada del 37% en promedio diario de asesinatos en 2025 respecto a periodos previos, según cifras nacionales.
Sumado a estos datos, el estado de Yucatán consolidó su posición con uno de los registros más bajos de homicidios intencionales en el país, con solo 26 casos acumulados en los primeros diez meses de 2025, lo que representa una proporción inferior al 0.1% del total nacional.
Estrategias operativas: presencia, análisis y proximidad
El comandante Saidén Ojeda explicó que las acciones de 2025 se centraron en reforzar el patrullaje preventivo, atención inmediata a reportes ciudadanos e intervenciones tempranas ante conductas de riesgo. Este enfoque se apoyó en análisis operativo que permitió focalizar despliegues policiales en puntos y horarios con mayores probabilidades de incidencia delictiva, así como en mecanismos de comunicación con la ciudadanía para verificar hechos y combatir la desinformación.
En este sentido, la SSP intensificó acciones de proximidad social, no solo como figura simbólica, sino como instrumento para escuchar problemáticas locales en colonias, escuelas y espacios comunitarios, anticipándose a situaciones susceptibles de convertirse en ilícitos.
Coordinación institucional y judicialización eficaz
Parte del éxito operativo, según el titular, radica en la coordinación con policías municipales, la Fiscalía General del Estado y autoridades federales. Este modelo busca reducir tiempos de respuesta y generar actuaciones bien documentadas desde el primer contacto, lo cual fortalece la judicialización de casos conforme a la ley y mejora la percepción de resultados entre la población.
La SSP impulsó campañas de orientación enfocadas en fraudes, extorsiones y engaños, delitos que suelen aprovecharse de la confianza social. Paralelamente, la dependencia destacó el aumento en la participación ciudadana para denunciar y reportar hechos, un componente que Saidén Ojeda considera esencial para activar protocolos de prevención y reducir espacios de impunidad.
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A este escenario se suma, según dijo, el impacto de la desinformación en materia de seguridad. Indicó que los rumores pueden amplificarse con mayor rapidez que los hechos verificados, lo que representa un riesgo adicional para la estabilidad social.
En respuesta, la dependencia reforzó canales de comunicación directa con la ciudadanía, con el objetivo de verificar, documentar y aclarar información, evitando confrontaciones públicas y privilegiando la evidencia.
En cuanto a los delitos de alto impacto, sostuvo que durante 2025 la estrategia se centró en la anticipación y la contención. Según Saidén Ojeda, la clave operativa radicó en la rapidez para identificar patrones delictivos, ubicar objetivos y actuar de manera coordinada. Esto derivó en el uso de análisis operativo para focalizar patrullajes y operativos en puntos y horarios de mayor riesgo.
Capacitación, tecnología e integridad institucional
En materia de profesionalización, la SSP fortaleció la capacitación continua de su personal en temas como procedimientos del primer respondiente, manejo de crisis, y uso racional de la fuerza con enfoque en derechos humanos. El uso de tecnología también fue un eje clave para mejorar capacidades de comunicación y coordinación.
De cara a 2026, el enfoque operativo se centrará en consolidar despliegues basados en información, robustecer mecanismos de supervisión interna y mantener un compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas basada en hechos verificables.
En materia de derechos humanos, señala que se busca garantizar que todas las actuaciones policiales se realicen bajo principios de legalidad, presunción de inocencia y atención prioritaria a las víctimas. En cuanto a la confianza ciudadana, el énfasis estará en una comunicación sustentada en datos, asunción de responsabilidades cuando corresponda y corrección transparente de procesos.
En atención a víctimas, aseguró que la dependencia prevé reforzar la ruta de primer contacto, canalización y acompañamiento institucional. Además, dijo que se contempla inversión en la infraestructura del Instituto de Formación Policial y el fortalecimiento de procesos de capacitación continua.
En este contexto, Saidén Ojeda refirió que el gobernador Joaquín Díaz Mena ha señalado la formación policial como una decisión estratégica para mejorar la eficiencia del servicio y consolidar una visión de seguridad de largo plazo.