Al menos seis sismos de baja magnitud se han registrado en Yucatán entre 2025 y lo que va de 2026, la mayoría concentrados en la región del Cono Sur. El más reciente ocurrió la mañana de este viernes, cuando el Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó un movimiento telúrico de magnitud 3.7 con epicentro a 18 kilómetros al noreste de Ticul, sin que hasta el momento se reporten daños o personas lesionadas.
De acuerdo con el reporte oficial, el temblor ocurrió a las 09:55:16 horas (tiempo del Centro), con coordenadas latitud 20.544 grados y longitud -89.455 grados, y una profundidad aproximada de 5 km, lo que explica que el movimiento haya sido perceptible de forma ligera en algunas comunidades cercanas.
Tras el registro del fenómeno, la Coordinación Estatal de Protección Civil de Yucatán informó que, con base en la evaluación preliminar, el sismo no representó riesgo para la población, además de que no se reportan daños estructurales ni personas lesionadas en los municipios cercanos al epicentro.
Las autoridades estatales señalaron que se mantiene comunicación permanente con los 106 municipios del estado, con el objetivo de verificar posibles afectaciones; sin embargo, hasta el momento el movimiento sísmico se considera de baja intensidad y sin consecuencias mayores.
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Zona más propensa
Aunque Yucatán no se ubica dentro de las zonas de mayor actividad sísmica del país, en los últimos años el Sur del estado ha presentado episodios esporádicos de temblores leves, principalmente en municipios como Ticul, Muna, Santa Elena y Chapab.
Este nuevo movimiento se suma a otros registrados recientemente en la región. Tan solo en lo que va del 2026, el SSN ha reportado al menos otro sismo de magnitud similar en la zona cercana a Ticul, ocurrido durante el mes de febrero y que tampoco dejó daños.
Durante 2025, la actividad sísmica también llamó la atención de especialistas y autoridades. En diciembre de ese año se registraron dos movimientos telúricos cerca de Muna, con magnitudes cercanas a 3.5 y 3.7 grados, además de otros eventos en municipios del Cono Sur.
En total, durante el año pasado se contabilizaron varios temblores de baja magnitud en el Sur de Yucatán, la mayoría con profundidades reducidas y sin provocar afectaciones, lo que ha llevado a investigadores a considerar que estos fenómenos podrían estar relacionados con ajustes geológicos locales o fallas antiguas presentes en el subsuelo de la península.
Especialistas han explicado que la península se caracteriza por una base geológica distinta al resto del país, compuesta principalmente por roca caliza, lo que provoca que los movimientos sísmicos que se registran sean generalmente de baja intensidad y con un alcance limitado.
Ante este nuevo evento, las autoridades reiteraron el llamado a la población a mantenerse informada únicamente a través de fuentes oficiales y recordar que, aunque los sismos en la entidad son poco comunes, la vigilancia sísmica en la región se mantiene de manera permanente.