Yucatán / Mérida

Mérida avanza hacia la consolidación industrial con crecimiento moderado

De ciudad turística a polo industrial: Mérida crece con cautela, pero consolida su futuro económico.

Mérida se perfila como polo logístico emergente en México
Mérida se perfila como polo logístico emergente en México

Durante décadas, Mérida ha sido identificada como una ciudad anclada al turismo, los servicios y la actividad inmobiliaria residencial. Sin embargo, en los últimos años la capital yucateca ha comenzado a trazar una ruta distinta: abrirse paso, con cautela, hacia el mapa industrial de México.

El cambio es real, aunque todavía distante del dinamismo que exhiben polos consolidados como Monterrey o Querétaro. Las cifras confirman un crecimiento contenido.

De acuerdo con información de la firma 4S Real Estate, el inventario de naves industriales en Mérida pasó de 894 mil 515 m2 en 2020 a 964 mil m2 en 2025. El avance es sostenido, pero sin saltos abruptos, lo que dibuja un mercado que se expande de manera prudente, evitando la sobreoferta.

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Proyectos, imán de inversión

El interés de inversionistas industriales comenzó a intensificarse a partir de factores estratégicos como la ubicación geográfica de Yucatán y la llegada de proyectos de infraestructura de gran escala, entre ellos el Tren Maya.

Arturo Garcidueñas, socio regional de 4S Real Estate en el sureste del país, explicó que hacia la mitad de 2025 se registró una disminución en la renta de naves industriales, consecuencia de un menor número de nuevos desarrollos inmobiliarios.

Los datos de ocupación refuerzan este escenario: mientras que entre 2020 y 2021 se colocaron más de 114 mil m2, entre 2024 y el segundo trimestre de 2025 la cifra apenas alcanzó los 2 mil m2.

Pese al avance pausado, los expertos coinciden en que Mérida se encuentra en una fase de consolidación industrial, con oportunidades claras a mediano y largo plazo.

Factores como el crecimiento poblacional, la inversión en infraestructura, la seguridad y la calidad de vida juegan a favor del posicionamiento de la ciudad como un nodo logístico e industrial emergente.

Un análisis de Colliers señala que la diversificación de sectores productivos y el incremento de operaciones orientadas a la exportación han elevado la demanda de espacios industriales especializados, incluidos parques logísticos, naves de manufactura y bodegas de almacenamiento.

Curiosamente, aunque la ocupación avanza con paso lento, los precios de renta han mostrado un crecimiento marcado: en 2020 el costo promedio por m2 era de 3.6 dólares, mientras que para 2025 alcanzó los 5.5 dólares, reflejo de una oferta limitada frente a una demanda especializada.