En la Península de Yucatán, donde el calor domina gran parte del año, el invierno trae consigo un fenómeno muy particular: la heladez, una sensación de frío que se intensifica por la humedad del ambiente. En este contexto, surge una de las expresiones más entrañables de la cultura local: “hacerse loch”, que significa abrazarse o acurrucarse para compartir calor corporal.
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Ingenio y tradición: ¿Cómo enfrentan la "heladez" en la Península de Yucatán?
De acuerdo con cronistas y medios locales, la frase es común en pueblos y ciudades de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, donde durante las madrugadas frías se escucha decir: “Este frío está rico para hacer loch”. La práctica no solo es un gesto físico, sino también un símbolo de solidaridad y cercanía comunitaria, transmitido de generación en generación.
La heladez yucateca, que puede registrar temperaturas de entre 10 y 14 grados, se siente más intensa por la humedad del aire, lo que provoca que los habitantes busquen refugio en cobijas, fogones y, sobre todo, en el calor humano. En este sentido, “hacerse loch” se convierte en una forma cultural de enfrentar el clima, reforzando la idea de que el frío se combate mejor en compañía.
Además de su significado literal, la expresión ha trascendido como parte del humor yucateco, apareciendo en conversaciones cotidianas, en redes sociales y hasta en campañas culturales que buscan preservar el uso de palabras mayas en el español regional.
¿Qué significa loch?
Para muchos la "heladez" es motivo de hacer loch, por lo que es muy común escucharlo. Y se refiere a darle un abrazo a otra persona o que ten uno, dependiendo la forma en que se use.
Formas de usar:
- ¡Ven, hagamos loch!
- ¡Tengo frío, hazme loch!
- ¿Te hago loch?
- Vino y me hizo loch