El calor apenas duró un día en la ciudad, pues los efectos del frente frío número 33 llegaron con fuerza este jueves y sorprendieron a los cheneros antes del mediodía. Las ráfagas de viento y una lluvia moderada alteraron la rutina en distintos puntos de la cabecera municipal.
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En el centro de la ciudad, los vientos movían con fuerza la palmera junto a la Iglesia de San Antonio de Padua, así como las ramas de los árboles del atrio y los laureles del parque principal. Alrededor de las 11:30 horas, una pertinaz llovizna obligó a la gente a cubrirse con paraguas e impermeables, mientras otros corrieron a refugiarse para evitar mojarse.
Los vendedores ambulantes de frutas y verduras que se encontraban cerca del antiguo obelisco tuvieron que levantar sus puestos apresuradamente, con ayuda de motociclistas que los trasladaron hacia un costado de la cenaduría, detrás del Auditorio Municipal “U-Taan Kaaj”.
Padres de familia que acudieron a recoger a sus hijos en los jardines de niños llegaron preparados con suéteres, paraguas e impermeables, sorprendidos por los efectos del “norte”.
Las ráfagas de viento y la lluvia persistente continuaban durante la tarde, por lo que el director de Protección Civil del Ayuntamiento, Juan Jesús Infante Pacheco, exhortó a las familias a protegerse de las bajas temperaturas, especialmente a los niños menores de cinco años y a los adultos mayores, evitando exponerlos al frío.
El funcionario pidió a la población tomar previsiones, mantenerse en resguardo y prevenir enfermedades derivadas de las condiciones climáticas que acompañan al frente frío.
JGH