Luego de los hechos de violencia ocurridos en la Zona Arqueológica de Teotihuacan, en donde un hombre disparó contra una turista canadiense causándole la muerte, siendo abatido por las fuerzas policiales, los centros del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el país comenzaron a instrumentar medidas preventivas como la prohibición de mochilas en las zonas arqueológicas; por ejemplo, en Chichén Itzá, en Yucatán. Sin embargo, hasta ahora en Campeche el INAH ha hecho mutis.
En la Entidad sobresale el número de turistas que visitan las ciudades prehispánicas de Edzná, a 55 minutos de la ciudad capital, así como la de Calakmul, enclavada en la Reserva de la Biósfera, a cuatro horas y media de distancia. A Edzná lo han visitado 10 mil 118 turistas, mientras que a Calakmul han asistido 8 mil 296.
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Al ser los dos sitios arqueológicos que reciben el mayor número de paseantes en el Estado, tanto nacionales como extranjeros, ameritan una vigilancia especial a consecuencia del acto de violencia que se tuvo en el Estado de México.
Por lo mismo, en el vecino Estado de Yucatán la medida preventiva la impulsó el INAH y el Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos, con la finalidad de fortalecer la seguridad.
El aviso dado a conocer es la restricción para todo tipo de mochilas, sin excepción, por lo que se recomienda a los turistas planificar su visita llevando únicamente artículos personales indispensables a la Zona Arqueológica de Chichén Itzá.
Las autoridades federales y estatales sugirieron optar por bolsos pequeños u otras alternativas permitidas, así como tomar previsiones antes de ingresar al sitio arqueológico.
Al solicitarse una postura sobre las acciones de los Centros INAH vecinos, y de las medidas preventivas que pudieran implementar la dirección estatal a cargo de Adriana Velázquez Morlet, esta no ofreció un posicionamiento con respecto a este tema de interés nacional.