Un entrenamiento normal del equipo Ejidatarios Bonfil en La Parcela cambió de manera radical, con la presencia de una figura que forma parte de la historia grande del futbol mundial: Héctor Miguel Zelada, exguardameta del América, símbolo indiscutible del club de Coapa y campeón del mundo con Argentina en México 1986.
El verde y blanco se mezcló con el azulcrema con la presencia del excancerbero del América, por lo que de inmediato surgieron los americanistas, encabezados por José Luis Ruiz Carranza “Pepe Polar”, y lo que parecía una visita casual se transformó en una convivencia inolvidable: abrazos, fotografías, firmas y recuerdos que marcaron una tarde muy especial en Bonfil.
Desde el banquillo de local, Zelada compartió una extensa charla con jugadores, cuerpo técnico y directivos; entre risas y relatos, salieron a flote anécdotas del América tricampeón de los años 80, de aquellas noches históricas y, por supuesto, de su experiencia con la Selección Argentina que conquistó el Mundial de 1986 en tierras aztecas, un privilegio reservado para muy pocos.
El momento más emotivo llegó cuando Zelada fue a su automóvil y regresó con un tesoro: la réplica de la mítica sudadera azul que utilizó en 1984, año de la inolvidable Final del Siglo ante Chivas; el obsequio fue para Pepe Polar, quien no ocultó la emoción y se la colocó de inmediato para la foto del recuerdo.
“Soy portero por ti, eres mi ídolo”, le dijo. “Gran parte de mi pasión por el futbol nace por verte jugar y por ser americanista”.
La historia siguió creciendo. Pepe Polar confirmó su participación en el torneo de penales que se disputará este jueves por la noche en la cancha de Tules, donde utilizará la sudadera como amuleto, formando pareja con el estratega bonfileño, Sergio Nápoles.
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La admiración fue generalizada, Josué Santos, entrenador de porteros de Bonfil, se declaró conocedor de la trayectoria de Zelada y no dudó en afirmar que, para él, es el mejor arquero que ha jugado en el futbol mexicano.
Mientras los autógrafos seguían, surgió la clásica discusión futbolera: Miguel Marín o Miguel Zelada, dos arqueros argentinos de estirpe, dos íconos, dos historias que marcaron al futbol mexicano.
El Superman cementero, que en paz descanse, frente al símbolo americanista; curiosamente, ambos llamados Miguel y ambos destinados a la grandeza. La conversación se amplió con otra pregunta inevitable ¿Zelada o Guillermo Ochoa como el mejor arquero en la historia del América? Las respuestas quedaron abiertas, pero el respeto fue unánime.
Finalmente, los Ejidatarios entrenaron con intensidad, conscientes de que no todos los días una figura de esa talla los observa; antes de despedirse, Sergio Nápoles le extendió la invitación “Venga más seguido, está siempre será su casa”.
“Cada vez que pueda aquí estaré, que mejor tarde que ver a los chicos jugar al futbol”, concluyó el mítico arquero.