Casi el 50 por ciento del césped natural del campo de futbol del barrio San Martín se perdió en un incendio, provocado por menores de edad que quemaban “chispitas” en el lugar. Uno de estos artefactos de pólvora desató el fuego, que rápidamente se propagó hasta apagarse por sí solo al llegar a una zona de arena.
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El pasto natural se perdió debido a la manipulación de pirotecnia sin supervisión adulta, lo que generó airadas quejas de los usuarios de la cancha.
Este campo deportivo, muy concurrido por los jóvenes de la colonia, quedó dañado y se estima que tardará semanas en regenerarse.
Vecinos del lugar, como María Deisy Uc, Maritza Pech Ortiz y Julián Chi Has, coincidieron en que el incendio surgió por la imprudencia de los padres de familia, a quienes responsabilizan del daño. Por ello, pidieron sanciones o incluso que se obligue a los progenitores a cuidar el nuevo pasto hasta que se regenere completamente.
Los habitantes señalaron que este campo es utilizado por niños y jóvenes que entrenan para participar en torneos, pero ahora la cancha está inutilizable, ya que de lo contrario existe el riesgo de que el césped no vuelva a crecer.
Ante esta situación, hicieron un llamado a la ciudadanía para cuidar el campo, al considerarlo un espacio importante para la práctica deportiva, incluso utilizado por pequeños de jardines de niños.
También solicitaron al área de Deportes del Ayuntamiento que acuda al sitio para remediar la situación o, en su caso, investigar a los responsables y aplicar sanciones, ya sea mediante multas monetarias o con la colaboración en acciones de restauración, como el riego constante del área afectada para acelerar la recuperación del pasto.
Finalmente, los vecinos pidieron a la población evitar correr o jugar sobre las zonas dañadas.