Catherine O'Hara falleció el 30 de enero de 2026 a los 71 años en su residencia de Los Ángeles, California. La noticia sacudió a la industria del entretenimiento debido a que la actriz participó en la cinta, “Mi Pobre Angelito”, una película que marcó a toda una generación que creció con ella.
Las causas del fallecimiento de la actriz se mantuvieron en secreto, siendo su representante el encargado de informar inicialmente que Catherine falleció tras una "breve enfermedad". Sin embargo; durante este lunes 9 de febrero se han compartido detalles y las causas de la muerte de la actriz.
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Muere Catherine O’Hara, actriz de “Mi Pobre Angelito” y "Beetlejuice"
¿Cuáles fueron las causas del fallecimiento de Catherine O’Hara?
Catherine O'Hara falleció el pasado 30 de enero, a los 71 años en su residencia de Los Ángeles, California. Según su certificado de defunción, mismo que fue revelado el 9 de febrero, la causa inmediata de su muerte fue una embolia pulmonar (un coágulo de sangre en los pulmones).
Como causa subyacente o factor secundario, el documento médico señaló que la actriz padecía cáncer de recto. Esta batalla contra el cáncer se mantuvo de manera privada; se reveló que estaba recibiendo tratamiento desde marzo de 2025; padecimientos que se mantuvieron en privado.
Legado de Catherine O’Hara en la industria
El legado de Catherine O’Hara es uno de los más versátiles y respetados en la historia de la comedia y el cine contemporáneo. Su capacidad para transitar entre el humor absurdo, el slapstick y el drama emocional la convirtió en un referente para múltiples generaciones; sin embargo, su camino comenzó antes de Hollywood.
Antes de Hollywood, O'Hara fue pionera en el grupo de improvisación Second City y en el programa de sketches SCTV. Allí desarrolló una técnica única para crear personajes excéntricos y complejos. Este estilo la llevó a ser la musa del director Christopher Guest, protagonizando varios de los mejores "falsos documentales" de la historia.
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Tras esto tuvo participaciones en diferentes cintas como en Beetlejuice (1988), sin embargo, su legado quedó sellado con su interpretación de Kate McCallister en Mi Pobre Angelito (1990) y su secuela. Logró personificar la angustia real y cómica de una madre, convirtiendo su grito de "¡Kevin!" en un ícono de la cultura pop.