Lucila Mariscal, mejor conocida por su personaje de "Lencha", reveló recientemente que ahora vive en un asilo. La comediante de 83 años de edad confesó que, ante la falta de empleo y problemas económicos, decidió mudarse a La Casa del Actor, ubicada en la Ciudad de México.
Fue en una entrevista que la comediante aseguró que antes de mudarse al inmueble para intérpretes, Lucila decidió vender todas sus pertenencias y puso fin a una vida de independencia que logró construir con décadas de carrera. Sin embargo; la intérprete no se mostró triste ante la situación.
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Lucila Mariscal se muda a un asilo a sus 83 años de edad
A diferencia de lo que se podría pensar de forma trágica, Lucila ha expresado que vivir en un asilo fue una elección para recuperar su paz mental. La comediante detalló que se encontraba cansada antes de tomar la decisión de mudarse a La Casa del Actor, espacio en donde ahora vive.
“Llegó un momento en que sí me cansé y dije: ‘qué barbaridad, tengo muchos gastos, estoy muy cansada, se me ha alejado mucho el trabajo’” comentó Mariscal a los medios de comunicación.
La comediante comentó que sus cosas las vendió y otras las regalo, optando por deshacerse todo debido a que en el asilo tiene todas las cosas necesarias. Lucila asegura que el personal la trata con cariño y la decisión de mudarse fue suya, tras una serie de situaciones que la llevaron a buscar su salud física y mental.
El ingreso de Lucila Mariscal a "La Casa del Actor"
Lucila ingresó oficialmente a esta residencia el 1 de diciembre de 2025, pero fue en los primeros días de febrero de 2026 cuando compartió los detalles más íntimos. La actriz de 83 años explicó que no fue un abandono por parte de su familia, sino una decisión personal, tras varias caídas en su casa, decidió buscar un lugar más seguro.
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Tras visitar las instalaciones, quedó encantada con la atención y seguridad que el lugar le ofrecía, algo que ya no podía gestionar viviendo por su cuenta. Actualmente, se siente satisfecha y acompañada. Ha mencionado que el personal la trata con mucho cariño y que ha hecho amistades con los cuidadores; además de recibir cuidados médicos para sus lesiones de cadera.