Internacional

Cuba reajusta prioridades de su economía

Por Marina MenéndezFotos: Lisbet Goenaga y Cubadebate(Especial para Por Esto!)

LA HABANA, Cuba.- Cuba priorizará la producción nacional de alimentos y, para hacerlo, pondrá en primer plano la producción agropecuaria, direccionando hacia esa esfera los recursos disponibles que tenga, como primer paso de una estrategia bien pensada frente al impacto económico que el nuevo coronavirus tiene ya en el mundo y, por supuesto, en la Isla.

Arroz, plátano, frijol, maíz, huevo y carne de cerdo serán los rubros que se potencien en el agro, explicó el ministro de Economía Alejandro Gil, en otra emisión del informativo televisivo Mesa Redonda Informativa dedicada a la manera de enfrentar el Covid-19.

“Tenemos que encontrar en nuestra agricultura las fuentes principales para la alimentación del pueblo”, afirmó el titular, al destacar que en un contexto como este, hay que concentrar los recursos; no se pueden dispersar, advirtió, de manera de concentrarse en los alimentos básicos para el pueblo.

Para ello, el Estado priorizará la entrega de esos recursos a los productores con mejores resultados. Ello significará un reajuste del plan de combustible destinado a la actividad productiva agrícola y a la zafra azucarera.

La decisión atempera a las contingencias causadas por el virus, las directrices aprobadas por el Parlamento en su más reciente periodo de sesiones de diciembre, pero no se sale de ellas.

De hecho, la sustitución de importaciones — que será obligada ahora porque el virus también ha provocado baja en la productividad y las exportaciones de países suministradores, y afecta al comercio— era ya un derrotero trazado por el Estado cubano, que también ha reiterado la necesidad de lograr la soberanía alimentaria y adoptado medidas que buscan desarrollar la agricultura.

No obstante, la Isla importa hasta ahora productos por más de dos mil millones de dólares todos los años, informó Gil. En este contexto, tenemos que aprovechar lo más posible nuestras potencialidades agrícolas, insistió. No es que no se importe, pero no se pueden hacer planes de sustentabilidad en el tiempo. Lo que nos toca es nuestra tierra, y hay que potenciar eso, señaló.

Para lograrlo se estimulará la agricultura urbana, suburbana y familiar, y los cultivos de ciclo corto.

También dijo que será importante el desarrollo del autoconsumo y de las producciones locales, y reorientar hacia el comercio las producciones y los inventarios de productos alimenticios de actividades que se han paralizado o disminuido, como ocurre en las esferas del turismo y la educación.

Habrá igualmente que ajustar el plan de inversiones y aprovechar los recursos, fundamentalmente, en el consumo, lo que obliga ralentizar, no a renunciar, algunas inversiones, sobre todo aquellas que no se han iniciado, y se asegurarán las inversiones de continuidad.

Por ejemplo, no habrá disminución en la producción de acero ni de cemento, elementos que resultan indispensables para actividades vitales. Se considera como prioridad, además de la producción de alimentos y la agricultura, la producción de artículos de aseo y de materiales de la construcción, así como el aseguramiento de los servicios de salud pública.

Entre otras medidas, se ha decidido realizar un balance en el transporte de modo de usar los equipos más eficientes y paralizar los otros. En áreas como el turismo, se aprovechará este periodo sin vacacionistas para mejorar la planta hotelera.

Alejandro Gil explicó que Cuba es una economía abierta en constante intercambio con el mundo y sujeta, por tanto, al impacto de un virus que afecta ya a más de 160 naciones, y que se refleja en la economía nacional en una disminución del flujo de ingresos por el turismo, la restricción de determinadas importaciones, dificultades en las fuentes de financiamiento externo y contracción, en sentido general, de la economía.

Ello, dijo, conduce a una disminución de los niveles productivos en el sector estatal y en el sector no estatal, así como en las inversiones.

Además, el escenario al que se está expuesto no es previsible, pues no puede saberse cuándo culminará el impacto en el mundo de la Covid-19, cuyas secuelas en el ámbito económico aún deben aumentar, consideró.

Solo en América Latina y el Caribe se espera una contracción del crecimiento, este año, del 1,8 por ciento según la CEPAL, y antes estaba previsto apenas un crecimiento de 1,3 por ciento de PIB regional.

Más productos normados y regulados

Atendiendo a solicitudes de la ciudadanía y como una manera de asegurar el acceso ordenado a productos muy buscados por la población, también se ha acordado la inclusión de productos alimentarios o de uso personal no subsidiados, en la canasta básica que se asegura mediante la llamada libreta de distribución.

Al propio tiempo, se regula la venta de otros conocidos como “liberados” y que no tienen subsidios.

Así, se incorporan diez onzas de chícharos (guisantes) a la libreta, y una libra percápita de pollo no subsidiada, al tiempo que se regula y garantiza la venta de productos de aseo a cada familia, en cantidad que estará de acuerdo con el número de miembros.

80 Casos confirmados

Según se ha informado, hasta el jueves se habían detectado y atendido en Cuba un total de 80 casos, luego de la confirmación ese propio día de 13 nuevos diagnósticos positivos.

De los 80 pacientes diagnosticados con la enfermedad, 70 presentan evolución clínica estable. Dos han fallecido, cuatro recibieron ya el alta médica y uno fue evacuado por solicitud personal a su país, Estados Unidos.

Un paciente se encuentra reportado en estado crítico, y dos como graves.

Mil 851 personas se mantienen bajo vigilancia hospitalaria.