Las autoridades iraníes confirmaron la detención de la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, junto con varios activistas, durante una ceremonia en memoria del abogado de derechos humanos Khosrow Alikordi, encontrado muerto recientemente en su oficina.
El arresto ocurrió en una mezquita de Mashad, en el noreste del país, durante un acto que, según el gobierno local, debía desarrollarse en un ambiente “tranquilo”.
De acuerdo con Hasan Hoseini, gobernador de Mashad, la Fiscalía ordenó la detención “temporal” de Mohammadi y de otras personas por la emisión de consignas que “violaban las normas”.
Aseguró que el Consejo de Seguridad había autorizado previamente la presencia de los activistas bajo el compromiso de evitar provocaciones, pero acusó a un grupo de asistentes de romper ese acuerdo al corear lemas fuera del recinto religioso, lo que, según su versión, pudo haber generado enfrentamientos con otros sectores.
Denuncian arresto “violento” y consignas contra la República Islámica
Horas antes del anuncio oficial, la Fundación Narges —dirigida por la familia de la activista desde París— denunció que Mohammadi fue arrestada “de manera violenta”, junto a los activistas Asadollah Fakhimi, Akbar Amini, Hasan Bagherinia y Abolfazl Abri.
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Videos difundidos en la cuenta de X de la Nobel la muestran participando en el homenaje, pronunciando un breve discurso y coreando lemas como “Viva Irán”, mientras los asistentes gritaban consignas críticas contra la República Islámica, incluyendo “Muerte al dictador”.
Familias de otras figuras del movimiento proderechos, como Sepideh Qolian, Pouran Nazemi, Hasti Amiri y Aliyeh Motalebzadeh, también reportaron nuevas detenciones vinculadas al acto en memoria de Alikordi.
Larga historia de persecución contra la Nobel de la Paz
Narges Mohammadi, reconocida internacionalmente por su lucha contra la pena de muerte y la violencia de género en Irán, se encontraba en libertad condicional por motivos médicos.
Ella misma denunció recientemente que las autoridades le impusieron una prohibición permanente de salir del país y que se le niega la expedición de pasaporte, lo que le impide ver a sus dos hijos, a quienes no ha podido visitar en más de una década.
A sus 53 años, Mohammadi suma trece detenciones y nueve condenas, la más reciente en 2021. Pese a las penas de prisión y las restricciones, ha mantenido una postura crítica frente a las violaciones de derechos humanos en Irán, en particular contra las ejecuciones y las agresiones a mujeres que desafían el uso obligatorio del velo islámico.
La nueva detención reaviva las preocupaciones de organizaciones internacionales sobre la represión contra defensores de derechos humanos en el país y vuelve a colocar el caso de Narges Mohammadi en el centro del debate global.
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