La administración de Donald Trump volvió a encender la polémica internacional tras las declaraciones de Stephen Miller, subdirector de despacho de la Casa Blanca, quien afirmó que Groenlandia debería formar parte de Estados Unidos como parte de su estrategia de seguridad nacional.
Las palabras del funcionario se dieron en un contexto de alta tensión global, luego de la operación militar estadounidense en Venezuela y del rechazo abierto de Dinamarca y líderes europeos a cualquier intento de anexión.
La postura de la Casa Blanca sobre Groenlandia
Durante una entrevista televisiva, Miller aseguró que el presidente Trump ha sido claro desde hace meses al considerar que Groenlandia debe integrarse al “aparato de seguridad general” de Estados Unidos.
Bajo esta lógica, defendió que Washington actuará como superpotencia y no permitirá que territorios estratégicos en su “patio trasero” faciliten recursos o ventajas a adversarios como China y Rusia.
Noticia Destacada
Trump confirma ataque de gran escala en Caracas y asegura captura de Nicolás Maduro
El funcionario cuestionó incluso la legitimidad del control danés sobre la isla ártica, al preguntar públicamente cuál es la base territorial de Dinamarca para mantener a Groenlandia como parte de su reino.
No obstante, descartó que la Casa Blanca esté contemplando una intervención militar directa, al afirmar que “nadie va a luchar militarmente contra Estados Unidos por el futuro de Groenlandia”.
Trump y la seguridad del Ártico
El propio Donald Trump reforzó esta narrativa al señalar que Groenlandia es “muy estratégica” ante la creciente presencia de barcos rusos y chinos en el Ártico. Desde su perspectiva, Dinamarca no tendría la capacidad suficiente para garantizar la seguridad del territorio, lo que justificaría una mayor participación —o control— estadounidense en la isla.
Estas declaraciones provocaron una reacción inmediata de la primera ministra danesa y del gobierno groenlandés, quienes reiteraron que la isla no está en venta y que cualquier intento de apropiación atentaría contra la soberanía y la estabilidad de la OTAN.
¿Por qué Groenlandia es clave para Estados Unidos?
Groenlandia ocupa una posición geográfica fundamental frente a la costa noreste de Canadá, con gran parte de su territorio dentro del Círculo Polar Ártico. Desde la Segunda Guerra Mundial ha sido un punto clave para la defensa de América del Norte. Actualmente, Estados Unidos opera la Base Espacial Pituffik, esencial para la alerta temprana de misiles, la vigilancia espacial y la defensa de la OTAN.
Además, la isla protege el llamado Gap GIUK (Groenlandia-Islandia-Reino Unido), una zona estratégica para monitorear movimientos navales rusos en el Atlántico Norte. A ello se suma su enorme riqueza en tierras raras, minerales clave para tecnologías avanzadas, energías renovables y la industria militar, así como posibles yacimientos de petróleo y gas.
Autogobierno y futuro incierto
Aunque Groenlandia fue colonia danesa durante siglos, desde 2009 cuenta con un régimen de autogobierno que reconoce su derecho a la independencia bajo el derecho internacional, una opción respaldada por una parte importante de su población. En ese contexto, el renovado interés de Estados Unidos reabre un debate geopolítico que va más allá del territorio: seguridad global, recursos estratégicos y el equilibrio de poder en el Ártico.
SÍGUENOS EN GOOGLE DISCOVER: DA CLICK AQUÍ
IO