Por Ovidio López
ISLA MUJERES, 7 de julio.- Un lanchero de Isla Mujeres es objeto de investigación de la Dirección de Turismo por abuso deshonesto en contra de una turista cuando abordó el servicio de paseo recreativo en la bahía, confirmó Gustavo Rodríguez, responsable de promoción del destino.
Los hechos acontecieron este sábado cuando la visitante nacional decidió aceptar el servicio que le ofrecían de manera insistente y abordaron el bote “Dorado”, matrícula 2301212614-4, de la cooperativa “Adolfo López Mateos”. El marinero que parece lleva por nombre Uriel Molina cometió la falta.
La señora Cindy Talavera denunció en las redes sociales que éste le tocó su parte íntima cuando iniciaba el nado, esto lo hizo como consecuencia a negarse a hacerse cargo de su hija de manera insistente.
Rodríguez Orozco informó que se solicitó la baja en esa sociedad y deberá emitir un documento esa cooperativa para este lunes y boletinarlo, a fin de que ninguna cooperativa del servicio náutico lo contrate. Pero que no pudo denunciar al Ministerio Público la señora Talavera.
Esta es la versión de la afectada, la cual se transcribe de forma textual: Vine de vacaciones a Cancún con mi familia, un lanchero en Isla Mujeres. Desde que nos vio (el sujeto), dijo, para que snorkeleen a gusto “yo me llevo a la niña”, a mi hija de 8 años. Lo mencionó fácilmente 7 veces, y ante tanta insistencia, cuando bajamos al mar se lanzó sobre ella para “llevársela a nadar” y que yo pudiera hacer la actividad (de nado).
Su intuición de madre hizo que de inmediato le arrebatara a la menor, “le dije ¡no!, ella se va con mi primo y con cara de maldito me dijo, cómo vea... usted tiene que nadar así... y zas qué me toca la vagina el grandísimo hijo de puta”.
Pensó que me quedaría callada, de inmediato le grité que no me tocara, les advertí a las demás pasajeras lo que había hecho y para no hacerles el cuento largo; en medio del mar no pude hacer mucho y no quise arruinarles el viaje a los demás turistas, así que la gente terminó su recorrido (ya todos lo veíamos como el apestado) y le pedí a su compañero que nos regresaran al embarcadero para pedir una patrulla.
Sus superiores llegaron y dijeron que lo iban a correr para “calmarme” a lo que les dije que no me importaba sus consecuencias administrativas, que “yo actuaría penalmente porque las intenciones eran con mi hija y como no sé la dejé lo hizo conmigo”.
Una señora ajena a esto, me dijo, desde que subimos insistió con tu hija, ahora que te toco sé que las intenciones eran con ella.
Procedió a llamar al 911, “llegaron los federales, tarde por cierto, bueno, repito su empresa y amigos lo cubrieron y dejaron huir. Me quedé con mucho coraje, me aseguraron que lo iban a correr y me harían llegar su baja por correo, lo iban a boletinar, porque además hice que una representante de Turismo tomara nota y lo boletinara”.
“Se volvió viral la denuncia, se replicó el caso a escala nacional e internacional, lo que preocupó a la oficina de Turismo por eso procedió a actuar para vigilar se aplique la sanción por parte del gremio al que pertenece”.