Sólo el 40% de los egresados de la más reciente generación de las licenciaturas en recursos naturales e ingeniería ambiental, de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) logró incorporarse al mercado laboral
Entrevistados dieron a conocer que en algunos puestos obtenidos les permiten aplicar los conocimientos adquiridos tras cuatro o cinco años de intensa preparación académica. En contraste, el 60% restante termina rezagado y acepta empleos ajenos a su perfil profesional a fin de tener ingresos para sufragar sus gastos diarios.
Exalumnos lamentaron que no han logrado colocarse en su área de especialización.
Señalaron afectados que en el municipio Othón P. Blanco hay muy pocas dependencias donde puedan desempeñarse conforme a su formación a ambiental.
Noticia Destacada
“Aprovechan su carencia económica”: Crimen organizado recluta a decenas de jóvenes en Quintana Roo
Indicaron que instituciones como el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) y la Comisión Nacional Forestal (Conafor) deberían ser las principales instancias en ofrecer oportunidades laborales a los egresados de dichos programas académicos.
No obstante, recriminaron que el acceso a estos limitados espacios suele depender del influyentismo y de relaciones familiares.
Uno de los entrevistados aseguró que a esos trabajos sólo se accede si se cuenta con influencias, agregó que él ha estado buscando empleo como ingeniero ambiental y es muy complicado acceder si no tienes contactos.
“Quienes laboran en alguna dependencia es porque su mamá, papá o incluso algún tío ya trabaja en la institución, aunque sea en labores de limpieza”, afirmó A.P.C.
Ante este panorama, muchos profesionistas se han visto forzados a migrar a municipios como Benito Juárez, Playa del Carmen o Cozumel, donde la mayor parte de las vacantes están vinculadas al sector turístico.
M.M. relató que, como egresado de recursos naturales, únicamente consiguió empleo como jardinero en un fraccionamiento residencial de Benito Juárez, ya que el mantenimiento y riego de áreas verdes era lo más cercano a su preparación académica.
Sin embargo, otros graduados de la licenciatura no corrieron con la misma suerte por lo que laboran en algo ajeno a lo que estudiaron.
Pablo E. comentó que, en un momento de desesperación, no tuvo otra alternativa que aceptar un puesto como salvavidas en una conocida playa de Cancún.
Asimismo, otro egresado de la carrera de ingeniería ambiental manifestó que en un lapso de apenas cinco meses pasó de trabajar como conductor de Uber a desempeñarse como despachador de gasolina, ya que la necesidad los obliga a laborar en otras áreas.
Noticia Destacada
Alta deserción escolar en Q. Roo genera preocupación: Más de 300 mil estudiantes abandonan sus estudios
Los inconformes señalaron que la escasez de oportunidades laborales para profesionistas con su nivel de especialización refleja la falta de interés del Gobierno estatal por atender la crisis ambiental que enfrenta el sur de Quintana Roo.
Advirtieron que el crecimiento desordenado de la mancha urbana, la carencia de áreas arboladas en nuevas colonias y los constantes hundimientos durante la temporada de lluvias son consecuencia de no generar empleos para quienes se especializaron en estas disciplinas.
“Todo es turismo, no piensan en el medio ambiente. ¿Acaso no saben que éste depende del equilibrio ambiental?”, concluyó M.M.