Una de las playas más afectadas ante el paso de Beryl fue El Niño, ya que se pudo observar el recale de sargazo y pasto marino que ensombrece su tradicional azul turquesa: con una gran mancha negra en la orilla de los arenales.
Hasta el mediodía de este domingo, ningún trabajador de limpieza se pudo percibir en el lugar; si bien en apariencia es algo que no afectó a aproximadamente 200 personas que disfrutaron el día en compañía de sus familiares, mas el arenal da una apariencia de descuido.
Algunos bañistas, en su mayoría locales, refirieron que los niños ya tenían ganas de salir: después de tantos días de resguardo y lo único que los relaja es la playa, donde pueden jugar y divertirse un rato. Sólo que algunos no se quieren meter al mar porque el sargazo y el pasto marino en ocasiones les produce alergia o comezón mientras están en el agua, pero aún así quieren estar ahí.
En cuanto a Playa Delfines, ubicada en el kilómetro 20 de la zona hotelera de Cancún, se pudo observar un recale de sargazo mínimo que no afectó a los casi 450 visitantes que se dieron cita en el arenal más famoso de este polo turístico. El clima de repente era muy soleado, aunque por ratos llovía de manera moderada, pero esto no impidió que bañistas se animaran a refrescarse en el mar.
FAR