Quintana Roo / Cancún

Derechohabientes del ISSSTE en Cancún esperan horas para vacunarse contra sarampión; las dosis se están acabando

El tiempo de espera se ha vuelto insoportable, puesto que los derechohabientes se han pasado toda la tarde desde las 14:00 horas esperando.

Las personas hacen largas filas para acceder a una vacuna.
Las personas hacen largas filas para acceder a una vacuna. / Foto: Erick Romero

Armados con una gran paciencia, los derechohabientes del ISSSTE en Cancún tienen que esperar durante más de 4 horas para recibir su inoculación contra el sarampión, siendo que a las 18:00 horas, quedaban menos de 10 dosis. En la clínica, solo se admiten hasta 5 familias, alrededor de 20 personas cada hora, ya que los derechohabientes llevan a los niños y menores a que sean vacunados.

El tiempo de espera se ha vuelto insoportable, puesto que los derechohabientes se han pasado toda la tarde desde las 14:00 horas esperando a ser vacunados, teniendo que pedir permiso en sus trabajos para acudir y el tiempo se les agota. Afuera en la clínica, las personas esperan pasar para recibir su inoculación, pero se teme que las dosis se agoten antes de que todos sean atendidos.

Alrededor de las 18:00 horas, el personal médico informó a los derechohabientes que solo quedaban seis dosis de vacuna contra sarampión para adultos disponibles, pero a los niños si se les aseguraba la inoculación puesto que aun había bastantes dosis.

La tardanza puede explicarse a que durante el turno vespertino solo hay dos enfermeras con exceso de trabajo, puesto que tienen que vacunar a varias decenas de personas en su jornada y no se dan abasto. Las autoridades de salud no tomaron en cuenta las necesidades de esta clínica y no apoyaron con más personal de enfermería que pudiera agilizar las vacunaciones.

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Para vacunar a los menores, estos deben pasar con sus padres que los acompañan hasta el consultorio donde se les suministra la dosis, sin embargo, conforme los adultos pasan también se inoculan, pero agotan las dosis para los demás que esperan fuera.

Personas mayores también esperan ser inoculados, y se muestran agotados después de pasar toda la tarde esperando en vano, soportando desde el calor del día hasta la heladez del anochecer. Para pasar a la clínica se requiere de cubrebocas, que una persona vende hasta en 10 pesos cada uno.

A las 18:30 horas pasó la última familia que alcanzó a recibir la inoculación, momento en que el resto de los derechohabientes ya artos lanzaron quejas y no tuvieron más que resignarse y retirarse con todo aquel tiempo de espera perdido.

La clínica del ISSSTE aun cuenta con dosis de vacunación para la Influenza y Rubeola, pero la cantidad de dosis contra Sarampión fue bastante limitada, y ahora las personas que esperaron durante horas tendrán que resignarse a acudir otro día con la esperanza de que haya más dosis y logren ser atendidos.