Han pasado tres años desde que se perdió todo contacto con Michelle Viviana Segovia Andrés, joven que residía y trabajaba en la Riviera Maya. De acuerdo con su familia, la última referencia sobre ella se tuvo en abril del 2022, cuando se encontraba en una zona de Tulum.
Aseguraron que desde ese momento, no se ha vuelto a tener comunicación ni noticias confirmadas sobre su ubicación.
Noticia Destacada
Engañado, desaparecido y ejecutado: así habrían llevado al menor yucateco Joel Lizandro a su muerte en Tulum
La falta de avances concluyentes en la investigación ha prolongado la incertidumbre y el dolor para sus familiares, quienes aseguraron que, pese al paso del tiempo, el caso sigue abierto y la búsqueda continúa activa por distintas vías institucionales y sociales.
Michelle es hija única y según relataron sus familiares, mantenía una relación cercana con su madre y su círculo de amistades, por lo que su desaparición representó un quiebre total en la dinámica.
Desde el primer día, su madre emprendió una búsqueda constante, acudiendo a dependencias oficiales, solicitando la activación de mecanismos de localización; además, participó en recorridos y acciones de búsqueda en campo, sin que hasta ahora se haya logrado obtener información certera que permita esclarecer lo ocurrido.
Como parte de los datos que podrían facilitar su identificación, la familia recordó que Michelle es de tez clara, tiene el cabello castaño claro y cuenta con tatuajes visibles: un atrapasueños en una de sus piernas y un escorpión en el antebrazo izquierdo.
Noticia Destacada
Desaparece menor de 17 años en Tepich de Felipe Carrillo Puerto
Su madre pidió nuevamente el respaldo de la ciudadanía para compartir la información y reportar cualquier dato que pudiera contribuir a la localización de su hija.
Señaló que su único interés es saber qué ocurrió y reencontrarse con ella, independientemente de las circunstancias, subrayando que el paso del tiempo no ha disminuido su determinación de seguir buscándola.
A tres años de su desaparición, el caso de Michelle permanece sin resolución. Su familia mantiene la esperanza y continúa solicitando que cualquier información sea canalizada a las autoridades correspondientes, con el objetivo de avanzar en la investigación y obtener respuestas que permitan cerrar un capítulo marcado por la incertidumbre y la espera.