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Yucatán

De Suiza a Mérida: ¿Cómo hacer realidad el 'Plan Maestro de Movilidad Urbana Sustentable” para Mérida?

Dra. en Arq. Yolanda Fernández Martínez

Pensando con la Ciudad

Herramientas para la evaluación de la gestión municipal

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Reiterando la importancia de que contemos con un Plan Maestro de Movilidad Urbana Sustentable (PMUS) para la ciudad de Mérida desde el año 2016 y que éste a su vez, haya sido presentado en el Foro Internacional de Alianzas para Ciudades Sostenibles, en Ginebra, Suiza, hay que precisar que resulta prioritario y urgente establecer vínculos de obligatoriedad entre el PMUS 2016, la planeación urbana de Mérida y los planes de reestructuración de la COMEY, así como con la política gubernamental para el ejercicio de los recursos públicos. Toda vez que habría que evaluar hasta qué punto el programa “Vialidades para Mérida” con sus 444.5 millones de pesos destinados para repavimentar 120 kilómetros de calles, contribuyeron a “reducir la brecha de la desigualdad y mejorar el bienestar de los ciudadanos”, así como al cumplimiento de los objetivos y metas del PMUS. O visto de otra forma, ¿qué resultados tendríamos ahora si 444.5 millones de pesos se hubieran destinado directamente al cumplimiento del PMUS?

En días pasados se presentó en el Foro Internacional de Alianzas para Ciudades Sostenibles, en Ginebra, Suiza, el Plan Maestro de Movilidad Urbana Sustentable (PMUS) para la ciudad de Mérida y, por lo tanto, la segunda parte de esta reflexión está orientada a destacar el papel de la planeación estratégica de la movilidad urbana sostenible como eje rector de la política pública y de gobierno. Ya habíamos mencionado sobre la importancia de dar a conocer tan valioso documento a nivel internacional, el cual se realizó en el año 2016. Sin embargo, el reto del municipio de Mérida va mucho más allá cuando hablamos de la calidad de la movilidad urbana. Es por ello, que tanto desde el ámbito municipal, como en el metropolitano y ni qué decir del estatal, la comprensión sobre cómo se desplazan las personas, los servicios y productos resulta prioritario para proporcionar estrategias que nos garanticen a todos, escenarios competitivos a largo plazo.

Tanto los usuarios del transporte público, como los empresarios de los sectores inmobiliario, empresarial y comercial, entre otros, así como el mismo sector público con su dotación de infraestructuras y equipamientos hospitalarios, educativos y culturales, requieren que cada una de sus inversiones y servicios cumplan eficientemente a lo largo de una línea de vida determinada por el modelo de negocio, las ganancias y plusvalías esperadas en función a los recursos en tiempo y dinero invertidos en tales obras e infraestructuras. Así como también el ejercicio público de los recursos financieros en las obras de infraestructura y dotación de servicios y equipamientos, debería estar alienado con los beneficios sociales que la población requiere para tener mejores oportunidades de desarrollo humano.

En consecuencia, la política pública y gubernamental debería establecer dos postulados prioritarios para la toma de decisiones.

1. Que la planeación de los usos del suelo y del territorio en general, esté en función del Plan Maestro de Movilidad Urbana Sustentable (PMUS 2016). Esto nos llevaría a que las decisiones sobre la planeación urbana no estén en función de lo que hoy existe o se necesita, sino que habría que tener una visión más amplia sobre las consecuencias de planear el territorio sin tener de por medio planes, programas, estrategias y acciones encaminadas a garantizar las infraestructuras y los sistemas para la movilidad urbana sostenible e inteligente. El gran desafío aquí radica en poder vincular el PMUS a escala metropolitana y a su vez, para la Coordinación Metropolitana de Yucatán (COMEY) escalar su competencia metropolitana al ámbito estatal, para poder incidir en la política pública tanto en el tema urbano, como en el de movilidad urbana sostenible, en donde el tema del transporte público es el pivote de cualquier estrategia o acción.

2. De igual manera como es prioritario establecer el vínculo obligado entre el PMUS 2016, la planeación urbana de Mérida y los planes de reestructuración de la COMEY, hay que garantizar que exista obligatoriedad en la relación entre el ejercicio público de recursos para infraestructuras viales y lo previsto en el PMUS 2016. Toda vez que en enero de 2017 se anunció una inversión histórica de 1,000 millones de pesos para obras de infraestructura y desarrollo social bajo el argumento de “reducir la brecha de la desigualdad y mejorar el bienestar de los ciudadanos”. Dentro de esta iniciativa se insertó el programa “Vialidades para Mérida” al cual se le destinó 444.5 millones de pesos para repavimentar 120 kilómetros de calles. Es decir, casi el 50% de la inversión histórica de 2017 se ejerció sobre el arroyo vehicular. En virtud de lo anterior, es relevante señalar que falta explicar la relación entre el programa “Vialidades para Mérida” del año 2017 con lo que ya estaba establecido en el PMUS un año antes.

En virtud de lo anterior, y reiterando la importancia de que contemos con un Plan Maestro de Movilidad Urbana Sustentable (PMUS) para la ciudad de Mérida desde el año 2016 y que éste a su vez, haya sido presentado en el Foro Internacional de Alianzas para Ciudades Sostenibles, en Ginebra, Suiza, hay que precisar que resulta prioritario y urgente establecer vínculos de obligatoriedad entre el PMUS 2016, la planeación urbana de Mérida y los planes de reestructuración de la COMEY, así como con la política gubernamental para el ejercicio de los recursos públicos. Toda vez que habría que evaluar hasta qué punto el programa “Vialidades para Mérida” con sus 444.5 millones de pesos destinados para repavimentar 120 kilómetros de calles, contribuyeron a “reducir la brecha de la desigualdad y mejorar el bienestar de los ciudadanos”, así como al cumplimiento de los objetivos y metas del PMUS. O visto de otra forma, ¿qué resultados tendríamos ahora si 444.5 millones de pesos se hubieran destinado directamente al cumplimiento del PMUS?