Hoy inició en la costa yucateca la veda del mero, una de las especies de escama más importantes para la economía del sector pesquero en el estado. La captura queda estrictamente prohibida, y será hasta el 1 de abril cuando se reanude, para beneficio de los hombres de mar.
Aunque el cierre oficial de la temporada ocurrió ayer, líderes del sector pesquero indicaron que en realidad ocurrió desde hace días, pues las condiciones climáticas adversas, provocadas por la llegada constante de frentes fríos, obligaron a las embarcaciones a cancelar sus salida, adelantando el cierre de la áctividad.
José Enrique Sánchez, presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Pesquera y Acuícola (Canainpesca) en Yucatán, explicó a POR ESTO! que los últimos años han sido climatológicamente atípicos, con patrones cada vez menos predecibles. Señaló que, tan sólo en las últimas tres semanas, varios frentes fríos impactaron al estado, situación que obligó a interrumpir anticipadamente la captura del mero.
“El clima ya no se comporta como antes. En el caso del mero, las condiciones no permitieron cerrar la temporada con normalidad”, dijo el funcionario. En contraste, recordó que la captura del pulpo sí resultó exitosa, debido a que durante su temporada las condiciones marítimas fueron favorables.
Noticia Destacada
Pesca en Yucatán se paralizará por dos meses ante el inicio de la veda de mero
Aunque todavía no se cuenta con cifras definitivas, el dirigente pesquero estimó que la temporada 2025-2026 del mero podría cerrar con una producción aproximada de entre 3 mil 500 y 4 mil toneladas. La comparación precisa con la temporada anterior podrá realizarse una vez que se consoliden los datos oficiales, después de la primera quincena de febrero.
José Enrique Sánchez detalló que durante los meses en que el pulpo y el mero compartieron temporada, de agosto a diciembre, la pesca de esta última fue limitada. Antes de ese período, las embarcaciones de fondo lograban capturas de entre una y una tonelada y media por viaje, cifras que ya no se mantuvieron en la etapa final del ciclo.
Con la veda simultánea del mero y el pulpo, alrededor del 70 por ciento de las embarcaciones permanecerán inactivas. No obstante, el líder del sector destacó que muchos pescadores recurren a otras actividades temporales para sostener a sus familias durante este tiempo.
Como medida de apoyo, informó que más de 13 mil hombres de mar serán beneficiados con el Programa Respeto a la Veda 2026, mediante el cual recibirán 6 mil 600 pesos distribuidos en febrero y marzo, a razón de 3 mil 300 mensuales, a través de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (Sepasy). A ello se suma el respaldo de la federación, que otorgará 7 mil 500 pesos en una sola exhibición durante marzo.
“Estos apoyos representan un alivio importante para los bolsillos de los pescadores y sus familias”, subrayó el funcionario estatal.
Finalmente, advirtió que el incremento en el precio del diésel es uno de los factores que más presiona a este sector. Durante el 2025 y lo que va del 2026, los costos operativos por viaje -combustible, hielo, mantenimiento y otros insumos- han aumentado alrededor de un 15 por ciento. A esto se suma la caída del dólar, que impacta directamente a la pesquería yucateca, dado que Estados Unidos es el principal mercado consumidor de los productos del mar del estado.
Entregan producto
En Progreso, durante los últimos días de enero comenzaron a llegar al puerto miles de pescadores a bordo de embarcaciones, a fin de entregar el producto que se obtuvo en tiempo y forma durante el último viaje, el cual se complicó debido a la entrada de varios frentes fríos.
Noticia Destacada
Inseguridad repuntaría en Progreso con la llegada de la veda del mero
Manuel Sánchez González, empresario pesquero de Progreso, explicó que con la entrada en vigor de la prohibición de captura de escama anual, la flota pesquera del estado comenzó desde hace días su arribo a los puertos de abrigo, a fin de poder entregar el producto que llevaban a bordo, para ser inventariado por compañías, congeladoras y bodegas, demostrando con ello su legal procedencia.
Además, trabajadores de las congeladoras en la zona de Yucalpetén, en breve sondeo, comentaron que los últimos barcos que arribaron al puerto presentaron registros promedio de pesca de entre dos y cuatro toneladas, considerándose favorable.
Si bien la pesca del mero no despuntó de forma significativa, sí permitió a los trabajadores de mar contar con ingresos positivos, tras la culminación de la temporada del molusco en el mes de diciembre.
Sobre el tema, Miguel Aceves, pescador de una embarcación de viaje, con experiencia de más de dos décadas, explicó que la veda del mero representa un período difícil para los puertos, ya que, al no tenerse movimientos de alta derrama económica provenientes de este rubro, se reducen las ventas de los comercios en general, dada la pérdida de poder adquisitivo.
Sin embargo, Francisco Góngora, otro pescador de viaje, calificó como favorable el período de veda, ya que permite dar un descanso a la especie, lo que resulta indispensable para poder continuar contando con esta labor por algunos años más, al permitir su reproducción para hacer la actividad más sustentable.
Final anticipado
Además, hay que mencionar que en el litoral Oriente la veda del mero inició de manera anticipada por la presencia de los frentes fríos. Más de tres mil embarcaciones detuvieron el trabajo desde hace una semana, lo cual castigó severamente la actividad pesquera.
Los fenómenos climatológicos, al menos en esta parte del estado, hicieron que los trabajadores del sector adelantaran el cierre de sus actividades. Los frentes fríos 30, 31 y 32 los han dejado en tierra firme y sin oportunidad de concluir la pesquería del mero en el mar.
El pescador Jesús Canul dio a conocer que fueron más de tres mil embarcaciones las que tuvieron que resguardarse desde hace días, pues los fenómenos meteorológicos ocasionaron una entrada anticipada de la veda del mero.
A pesar de que se prevé una situación difícil en lo económico, ante la veda simultánea de mero y pulpo, y la próxima de langosta, el entrevistado comentó que, como buen pescador, se previno ahorrando parte de sus ganancias para salir adelante en este período en el cual los ingresos se verán seriamente afectados.
Asimismo, indicó que durante los próximos meses él y sus compañeros tendrán que dedicarse a otras actividades para poder llevar el sustento a sus hogares. Entre las principales labores a desarrollar están la construcción o trabajos en ranchos cercanos.
Rafael Chimal, otro pescador de esta zona, mencionó que muchas personas que se dedican a la captura de estas especies provienen de comunidades vecinas, y cuando inician las vedas simplemente regresan a sus lugares de origen, en donde buscan otros empleos.