Las recientes mareas bajas registradas en el litoral yucateco dejaron al descubierto una problemática que desde hace años preocupa a habitantes del puerto: el deterioro estructural del denominado Muelle de Chocolate, ubicado en el malecón internacional.
El fenómeno de vaciante marina permitió observar amplias zonas de la costa y la base de diversas estructuras, entre ellas este muelle, considerado uno de los puntos de mayor afluencia después del malecón tradicional. Al descender el nivel del mar, quedaron expuestos daños que normalmente permanecen ocultos bajo el agua, evidenciando el desgaste que presenta la infraestructura.
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Ciudadanos y paseantes señalaron que varias secciones del muelle lucen debilitadas, con elementos deteriorados e incluso desprendimientos, lo que ha incrementado la preocupación por la seguridad de quienes acostumbran transitar y permanecer en el lugar.
Este fenómeno natural dejó al descubierto áreas que nunca habían sido visibles, mostrando tramos que requieren atención inmediata, especialmente aquellos ubicados mar adentro y de difícil acceso, los cuales no han sido intervenidos desde su construcción.
Cabe recordar que el Muelle de Chocolate ha sufrido afectaciones importantes tras el paso de huracanes y fuertes oleajes. En mayo del 2019 se realizaron trabajos de mejora y mantenimiento que incluyeron reparaciones estructurales, albañilería, revisión de cableado eléctrico y labores de limpieza en zonas aledañas, como parte de la preparación para la temporada vacacional.
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Posteriormente, el 7 de febrero del 2023, personal de Servicios Públicos llevó a cabo acciones de mantenimiento, entre ellas la sustitución y reparación de más de 70 tablones de madera, de pino y madera dura, el reforzamiento de barandales, aplicación de pintura y la rehabilitación de los accesos Oriente y Poniente del andador. Más adelante, el 22 de mayo de ese mismo año, se incorporó una rampa de acceso para personas con discapacidad, con el objetivo de hacer el espacio más incluyente.
La estructura fue construida en el 2009 y, desde entonces, sólo ha recibido reparaciones menores, principalmente en áreas cercanas a la playa. Sin embargo, las zonas internas dentro del mar, que ahora quedaron expuestas por las mareas bajas, nunca han sido intervenidas, lo que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de una evaluación integral y trabajos de mayor alcance.